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Miércoles, 25 de Noviembre de 2020

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El Guggenheim ahorrará 250.000 euros colocando iluminación LED

El Museo Guggenheim Bilbao reducirá en unos 250.000 euros al año su actual factura de la luz gracias al cambio de iluminación de sus salas con lámparas de tecnología LED, lo que también mejorará la capacidad de conservación de las obras expuestas, al reducir la afección que la actual iluminación por halógenos causa en los pigmentos de las pinturas.

Así lo han dado a conocer en conferencia de prensa el director general del centro expositivo, Juan Ignacio Vidarte, y Daniel Vega, director técnico de Exposiciones y Conservación, en la presentación a los medios de la nueva tecnología LED que está implantando paulatinamente en sus salas desde 2018 y que espera concluir el año próximo.

El responsable del centro expositivo bilbaíno ha precisado que cuando concluya la renovación del alumbrado de las salas, en el que el Guggenheim se gastará 1.250.000 euros de sus recursos propios, el centro habrá sustituido todos su focos halógenos, más dañinos para las obras de arte, por 3.000 lámparas LED de última generación, más respetuosas con los pigmentos que emplean en las obras sobre papel y los lienzos al óleo.

Además, ha señalado Daniel Vega, director técnico de Exposiciones y Conservación, otra ventaja de las lamparas LED frente a los halógenos es que la mejora en la conservación de las obras no repercute en la calidad de la iluminación de las mismas sino que la mejora, permitiendo al espectador apreciar con más detalle las pinceladas de los cuadros.

Más ventajas

Otra ventaja es que las lámparas LED se pueden regular, aumentando o disminuyendo su potencia lumínica, según lo requieran las salas y las obras que se van a exponer, de forma inalámbrica, con lo que se eliminan los inconvenientes de tener que hacerlo de forma manual añadiendo o quitando focos, cómo se hacía con la iluminación por halógenos.

Vidarte ha señalado que la iluminación de las salas y obras de arte, aunque es un aspecto que suele pasar desapercibido para los visitantes, es una de las cuestiones fundamentales a la que se enfrentan los comisarios a la hora de acometer la exposición de las obras de arte, dada la incidencia que una mayor o menor iluminación puede tener en la experiencia sensorial del espectador y en el daño que pueden sufrir las mismas.

Con la nueva iluminación LED, que ha precisado que no se ha empezado a implantar hasta que la tecnología en este campo ha estado lo suficientemente desarrollada para ofrecer una iluminación de calidad y que garantice la mejora de la conservación de las obras de arte, se puede alcanzar una temperatura del color (la tonalidad dominante de una fuente de luz que se percibe como blanca) de la lámpara cercana a la de la luz natural, entre 3.000 y 4.000 grados Kelvin frente a los 6.000/7.000 grados Klevin de la luz natural.

Además, las luminarias LED permiten un rango de potencia de iluminación de entre 60 lúmenes para las obras sobre papel, las más delicadas de conservar, y los 4.000 lúmenes para las obras más resistentes, como las esculturas.

Los focos halógenos ofrecían una temperatura de color fija de 2.700 grados Kelvi.

Ahorro

Respecto a las ventajas de ahorro energético que aporta la nueva iluminación LED, Vidarte ha señalado que cuando se concluya la sustitución de las antiguas lamparas halógenas se conseguirá un ahorro del 92 % del consumo de energía, y además el gasto en iluminación se reducirá también al tener una mayor duración de las lamparás LED frente a las halógenas de 35.000 horas frente a 1.500.

Este ahorro incidirá, además, en la reducción de la huella de carbono que emite el Museo, disminución que se ha estimado en 335 toneladas menos de CO2 que va a emitir el centro expositivo a la atmósfera, ha precisado Vidarte

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