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Lunes, 17 de Febrero de 2020

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UD Almería

Liderato por corazón y calidad

Rendimiento Sin hacer un gran partido, el Almería aprovechó el momento de Darwin y Muñoz

Lazo, Darwin y Vada.

Lazo, Darwin y Vada. / LFP

Hay muchos caminos para llegar a la victoria, y el Almería utilizó el del corazón y la calidad para ponerse líder de Segunda. Mucho mérito para un conjunto rojiblanco que hace pocas fechas veía muy lejos la proa del barco, un Cádiz inexpugnable que iba a toda vela hacia Primera.

Pero la competición no da respiro, es una carrera de fondo en la que sobreviven los más fuertes, y este Almería, quizá más guerrero, tapó su falta de fluidez en el juego con un triunfo en el que también intervino el factor suerte, porque Mújica tuvo el empate en el último suspiro. Con 45 puntos, el conjunto rojiblanco manda de nuevo en la categoría. La tarde se pintó de azulgrana con un Extremadura mucho más asentado, con las ideas claras en la presión en campo contrario, e incluso generando peligro con centros laterales, obligando a Fernando a intervenir en el tramo inicial.

Rotó el míster para colocar a Jonathan, Ozornwafor y Corpas en línea defensiva junto a Petrovic y Maras, pero los problemas siguen siendo los mismos, porque el Almería sufre cuando el buscan en profundidad. Se acercaba el ecuador y en el ambiente se respiraba tensión, porque los rojiblancos no habían inquietado a Casto. En una pérdida local, Vada asiste a Darwin, que se topa con la parada del cancerbero local. Poco después, llegaba el claro penalti a Vada que no desaprovecharía el hombre de moda, Darwin Núñez. Poco duró la alegría, porque en un balón largo a la espalda de la zaga almeriense, Cristian se planta solo ante Fernando y solo tiene que colocar la pelota junto al larguero para empatar.

De menos a más

El Almería no tenía el control de la situación y es ahí cuando más sufre. El sistema de José María Gutiérrez, ‘Guti’, parte de la pelota y el Extremadura se hizo dueño de ella. Eso sí, el paso de los minutos minimizaba las posibilidades de triunfo local y abría la puerta al segundo visitante. Ocurrió en una rápida transición, en la que Darwin Núñez llega al área tras pase de José Carlos Lazo, levanta la cabeza, y asiste a Juan Muñoz para que cruce ante Casto y poner el 1-2 que sería definitivo. La calidad volvió a aparecer en el momento justo para el conjunto rojiblanco, porque la victoria le situaba líder.

 

Hubo un último susto con un disparo arriba de Mújica casi a puerta vacía, pero la suerte también interviene. Celebración en el vestuario por la tercera victoria consecutiva y por haber dado caza a un Cádiz que parecía disparado en cabeza. No jugó bien, no dominó, no tuvo el control nunca, aunque a veces la calidad puede con todo. Primera plaza para un Almería que empieza a creerse de verdad que su destino es Primera.

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