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Lunes, 25 de Mayo de 2020

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Discrepancias entre los socios del pacte impiden aprobar el decreto para restringir construcción en rústico

MÉS, que se ha reunido esta tarde, mantiene que no hay acuerdo. En el Govern no quieren hablar de bloqueo

Imagen de archivo de una edificación sobre suelo rústico en Mallorca

Imagen de archivo de una edificación sobre suelo rústico en Mallorca / Consell de Mallorca

Diferencias entre PSIB PSOE, Unidas Podemos y Més per Mallorca han dejado en el aire la aprobación del decreto ley que pretendía establecer una mayor restricción al crecimiento urbanístico en suelo rústico, entre otras cosas. El objetivo inicial era darle luz verde este viernes pero, tal y como ya habían reconocido desde las formaciones del pacte, existía la posibilidad de llevárselo a la semana que viene si no se conseguía el acuerdo. 

Fuentes cercanas a la negociación han explicado que las principales discrepancias están en todo lo relacionado con la regulación de las construcciones en rústico. Aún así, confían en que se pueda llegar a un acuerdo "en los próximos días". 

En el borrador de este decreto, al que ha tenido acceso la SER, se justifica la urgencia de esta medida en la crisis provocada por el Covid-19 que, según el Govern, ha dejado "patente los efectos de la actividad humana sobre el medio ambiente y se ha evidenciado la necesidad de adoptar medidas de contención, protección territorial y lucha contra el cambio climático".

En el preámbulo, el Govern justifica este decreto en que el objetivo es contener "el crecimiento expansivo de la nueva urbanización y reforzar la protección de suelo rústico".

MÉS se ha reunido en estas últimas horas para analizar la situación. Mantiene que en estos momentos hay discrepancias, y por tanto, no hay acuerdo. Según hemos sabido, los ecosoberanistas señalan que el PSIB incumple un acuerdo político con el partido y con el conseller de Medio Ambiente, Miquel Mir. La Comisión permanente de Més per Mallorca y los consellers de MÉS mantienen la propuesta de decreto ley, de forma firme, que apoyaría, según señala la formación, Podemos. MÉS está abierto a dialogar pero es firme en su decisión de marcar un punto de inflexión claro en la protección del territorio en los términos que establece el decreto.

 

Medidas de control en suelo rústico

En el borrador presentado por la conselleria de Medio Ambiente, entre otras cosas, se quiere establecer un máximo en las superficie que se puede construir para una vivienda unifamiliar en suelo rústico. La propuesta que recoge el borrador es que el volumen máximo del conjunto de la edificación no supere los 900 metros cúbicos y establece unos porcentajes máximos de construcción y ocupación sobre la parcela. La vivienda y el resto de elementos constructivos no podrá superar el 1'5% en las parcelas incluidas en la Xarxa Natura 2000 y podrá llegar hasta el 2% en el resto de categorías de suelo rústico.

En el texto que, como decimos, se trata de un borrador se reclasifica como suelo rústico aquellos terrenos urbanizables no programados sobre los que, por ejemplo, aún no se ha iniciado ninguna actividad urbanística.

En el texto se aborda también la situación de los terrenos considerados como falsos urbanos. Son aquellas zonas urbanizables en las que faltan servicios básicos como, por ejemplo, la red de alcantarillado. En este punto se quiere suspender las licencias y se emplaza a los Consells a que a partir de diciembre del año que viene decidan si finalmente califican el terreno como rústico o urbano.

Respecto a las nuevas edificaciones en determinados terrenos de suelo rústico, el borrador recoge que "no se pueden ubicar nuevas viviendas unifamiliares en los terrenos incluidos dentro de las Áreas de Prevención de Riesgos, excepto las explotaciones agropecuarias".

En otro de sus artículos, el texto recoge diferentes medidas para integrar en el paisaje las nuevas construcciones en suelo rústico. Una de ellas es la obligación de "recuperar y mantener la totalidad de los terrenos en buen estado según las características naturales, en particular, la masa boscosa en condiciones que minimice la extensión de los incendios forestales". En zonas agrícolas se apunta al mantenimiento de los cultivos tradicionales y de la explotación agraria existente.

Se establece que todos los proyectos deberán recoger medidas que garanticen esa integración como eliminar los "elementos de cierre construidos sin seguir los sistemas y materiales tradicionales de la isla" o que los cierres de "fincas y edificaciones sólo se podrán hacer con acabados tradicionales o bien con vallas cinegéticas que permitan el paso de la fauna.

Alquiler turístico

El borrador recoge que el alquiler turístico en suelo rústico "está conduciendo al reiterado intento de construir viviendas unifamiliares de dimensiones claramente desproporcionadas para las necesidades de una familia". Es por eso que dice, "resulta conveniente reducir los parámetros aplicables". Esta es la razón, según el Govern, "por la que el decreto ley revisa a la baja y ajusta los parámetros urbanísticos aplicables al caso, fijándolos en unas cifras que parecen proporcionadas y razonables".

Piscinas en suelo rústico

Uno de los últimos puntos que recoge el borrador es el relacionado con las medidas de ahorra de agua. En los tres puntos que se incluyen en este artículo, se prohíbe la construcción de nuevas piscinas en viviendas unifamiliares en suelo rústico "donde las masas de agua subterránea estén en mal estado cuantitativo, no se podrá construir más de una piscina por finca y su superficie no podrá superar los 35 metros cuadrados ni los 60 metros cúbicos.

Además se establece que los proyectos de construcción de edificaciones en rústico deben tener presente la recogida de las aguas pluviales de las cubiertas "para su reutilización en las necesidades de la edificación o finca".

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