"El problema de nuestro Mar Menor sigue sin estar ni siquiera en vías de solución", por Pepe Belmonte
Escucha la columna de opinión para el programa Hoy por hoy del catedrátido de Literatura de la UMU

Aspecto que presentaban las playas del Mar Menor en Punta Brava, El Carmolí y Los Urrutias (Cartagena) este fin de semana / Cadena SER

Murcia
Ni siquiera la pandemia, con las vidas humanas que se ha llevado por delante y con las consecuencias dramáticas para la economía que está provocando, ha sido capaz de ocultar lo que aún sigue sucediendo con nuestro Mar Menor.
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Micromentario / Pepe Belmonte (25-05-20)
Suben las temperaturas, se intuye ya la presencia de un verano que está a la vuelta de la esquina, y el problema de nuestro Mar Menor sigue sin estar ni siquiera en vías de solución.
Y todo ello, a pesar de que Teodoro García Egea, hace unos cuantos meses, aseguraba, en un vídeo que ha dado la vuelta al mundo, que se trataba de una minucia, que el culpable era, como siempre, el mensajero, aquellos que sólo pretendían acabar con el modélico gobierno de la Región.
Prometió, además, con esa cara de bocachancla que siempre pone cuando miente, que, para reafirmarse en su criterio, iba a bañarse en presencia de todos, para demostrar que las aguas de nuestra laguna estaban en perfecto estado, listas para darse un chapuzón sin temor alguno.

Pepe Belmonte, catedrático de Literatura en la Universidad de Murcia (UMU) / Cadena SER

Pepe Belmonte, catedrático de Literatura en la Universidad de Murcia (UMU) / Cadena SER
Y somos muchos los que seguimos esperando a que cumpla su palabra, como sí lo hizo en su día, hace muchas décadas de ello, aquel ministro franquista que se metió en las aguas radioactivas de la playa de Palomares con un meyba dos tallas por encima de la suya.
El Mar Menor va camino del desastre, de su extinción. Ayer mismo pude comprobarlo con mis propios ojos en Los Alcázares. Sus aguas están completamente turbias y, por si ello fuera poco, el olor es el de un muerto en estado de descomposición.
La actitud del gobierno regional, con su presidente a la cabeza, ya saben cuál es: echarle la culpa al gobierno central –es obvio que, a día de hoy, Sánchez es responsable, incluso, de la revolución bolchevique del 17– y ganar tiempo, tan arteramente, ante la opinión pública, que, de seguir así, terminará por creerse el cuento.
López Miras, que no es, precisamente, un hombre leído ni muestra sensibilidad alguna por la literatura ni por el pensamiento, debería aprenderse de memoria aquella frase de Daniel Goleman, uno de los padres de la inteligencia emocional, en la que el escritor y psicólogo norteamericano asegura que hay ciertas personas que “suelen tratar los problemas colectivos como si fueran responsabilidades de otros”.
Pepe Belmonte




