Lunes, 10 de Mayo de 2021

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"¿Te acuerdas de mí? Soy una de las muchachas que te escribió desde Costa Rica en 1982"

Carmen Herrera y Toni Llompart se conocieron cuando tenían 12 y 13 años, respectivamente, por correo postal. Hace unos años se reencontraron en Facebook y ahora son pareja y viven en Mallorca

A finales de los años 70 llegó a las manos de Carmen Herrera, una joven costarricense, un tebeo español. Una amiga suya lo había conseguido en una tienda de compra y venta de libros. Ambas prestaron atención al contenido de la revista que hablaba sobre famosos españoles que no conocían y eso les generaba curiosidad. En las últimas páginas encontraron anuncios de niños en los que dejaban su dirección por si alguien quería mandarles una carta para entablar una amistad.

Carmen, que en aquel entonces tenía 12 años, vio la foto de Toni Llompart. No dudó en mandarle una carta, a pesar de que su amiga decía que este niño no era el más guapo de los que aparecían. Ahora, 42 años más tarde, Carmen y Toni son pareja de hecho y viven en Llucmajor. 

Toni Llompart y Carmen Herrera en Mallorca / Cadena SER

Cuando Toni puso el anuncio en el tebeo, recibió dos cartas: Una con remitente de las Islas Canarias y otra procedente de Costa Rica. Con la joven española, Toni apenas intercambió correspondencia; sin embargo, con Carmen se escribió durante dos años.

Sus primeras cartas versaban sobre las costumbres de cada país, la cultura y el clima. Un tema que parece algo banal, pero que para Carmen era de lo más interesante, ya que en los países tropicales solo hay dos estaciones. Así como pasaron los años, los temas de conversación cambiaron, se volvieron más maduros y Carmen y Toni llegaron a hablar de temas tan complejos como la entrada de España a la OTAN o de la mili.

Ambos cuentan que las cartas tardaban un mes y medio en llegar a su destinatario. A Carmen cada una de ellas le costaba unos 13 colones. Con el cambio de moneda actual, según Toni, no llegaría al euro.

Aún hoy, Toni cuenta que no se explica cómo llegó a Costa Rica una revista española. Carmen y Toni se estuvieron escribiendo dos años y luego la comunicación se cortó. No porque se pelearan, sino porque Toni dejó de contestar a sus cartas. En  1985 Carmen le volvió a escribir con la intención de no perder la amistad.

Esta carta llegó a Llucmajor cuando Toni estaba haciendo la mili en Alicante, Valencia. En uno de los permisos, el mallorquín volvió a casa y su madre le entregó la carta. Su familia y amigos conocían a Carmen como la de Costa Rica. Durante la mili, Carmen y Toni continuaron escribiéndose e incluso ella le llegó a mandar una foto suya. Al volver de la mili, Toni conoció a una chica y se casó con ella. Durante un tiempo, el mallorquín y la costarricense se siguieron escribiendo. Pero en 1992 volvieron a perder la comunicación.

La fotografía que Carmen le mandó a Toni cuando estaba haciendo la mili en Alicante / Cadena SER

Carmen se casó en 1990 y Toni un año más tarde. De algún modo, los dos continuaron sus vidas de manera paralela, pero distanciados. Carmen cuenta que nunca se olvidó de su nombre ni dirección. Y de casada, ella volvió a escribir a Toni. Sin embargo, en los años noventa se intercambiaron unas pocas cartas, pues en 1993 Carmen tuvo a su hijo. Años más tarde él sería el artífice del encuentro entre su madre y el mallorquín en Internet.

En ese momento, Carmen tenía casi cincuenta años y estaba preparando la documentación para su jubilación. Resulta que Carmen trabajaba para la administración del Estado y formaba parte de un régimen especial que le permitía jubilarse más pronto. Así que decidió eliminar sus perfiles sociales para que nada de lo que había publicado le perjudicara a la hora de tramitar la jubilación. Sin embargo, su hijo le dijo que revisara las notificaciones porque tal vez había alguna importante. Tras insistirle varias veces, Carmen las revisó y le dejó a Toni, quien le había aceptado la petición de amistad, un mensaje con su número de móvil.

El mallorquín no tardó ni tres minutos en llamar a Carmen. Esa fue la primera vez que ambos escucharon sus voces.

A partir de ese momento, jamás se volvieron a escribir una carta. A pesar de que Toni las guarda con mucho cariño. Las llamadas por WhatsApp se convirtieron en su vía preferida. Ambos aseguran que mantenían una bonita relación de amistad.

Con el tiempo, el cariño se adueñó de las conversaciones y decidieron empezar el romance. Carmen cuenta que la diferencia horaria no se convirtió en una barrera, aunque sí en un estorbo. Con el horario de verano la diferencia es de ocho horas, con el de invierno siete. Ella explica que, para poder hablar con Toni, que trabajaba, tenía que elegir: madrugar o no dormir.

Tras varios meses de conversaciones telefónicas, decidieron pasar las Navidades juntos en Madrid. Todo estaba planeado, pero la impaciencia se apoderó de Toni. Llamó a Carmen para decirle que quería celebrar su cumpleaños, que era el 30 de noviembre, con ella en Costa Rica. Ella no se opuso.

Toni le había mandado una foto por WhatsApp y quería que Carmen también le mandara una, pero ella se negó.

La primera vez que se encontraron en persona, Toni no sabía que aspecto tenía Carmen. Así que pactaron una palabra clave por si no se gustaban. Ella cuenta que ese día hubo muchos nervios y que cuando le vio se olvidó de la palabra.

La costarricense cuenta que tenía mucho medio. Porque conocer a alguien de otro país y otra cultura, a pesar de que compartían idioma, le suscitaba tensión. Explica que todo el tiempo estuvo hablando con su hijo por WhatsApp. Por su parte, Toni cuenta que habló con un amigo suyo que había trabajado en la embajada de Ecuador y que no le tranquilizó demasiado. Le dijo que no dejara que Carmen le hiciese la maleta bajo ningún concepto.

Carmen y Toni pasaron siete días juntos. En ese viaje el mallorquín conoció a su hijo y a sus compañeros de trabajo. Ella habla de aceptación total porque a lo largo de su vida siempre había buscado a un compañero de vida que no encontraba. Su madre e hijo no aprobaban a ningún hombre porque eran muy exigentes. 

Tras la jubilación, ella explica que dio un salto de fe y se vino a vivir a Mallorca con Toni, el chico que conoció hace 42 años a través del correo postal.

Actualmente, debido a la COVID, Carmen lleva sin ver a su hijo 15 meses. Dice que en cuanto pueda volverá a Costa Rica para reencontrarse con los suyos.

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