Otras navidades en vilo
Las autoridades pueden intervenir en la regulación de la asistencia a restaurantes o lugares de ocio

"La línea roja" de Matías Vallés (24/11/21)
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Palma
stamos hoy a un mes exacto de la Nochebuena, sin duda la fecha más significada del año por encima de las convicciones religiosas.
Incluso quienes odian las Navidades tienen fijado el 24 de diciembre como el día que polariza su hostilidad.
A treinta días de las reuniones familiares más importantes del año, volvemos a estar en vilo por segunda edición consecutiva.
Balears no se ha contagiado de momento y por fortuna de la fiebre restrictiva y confinadora.
Sin embargo, los números de contagios y sobre todo de ingresos acabarán por imponer su ley.
Y dado que no hay policía suficiente para vigilar a quienes celebran las Navidades, entre quienes hay que incluir a los propios policías, los ciudadanos tendrán que evaluar los riesgos que asumen.
Las autoridades pueden intervenir en la regulación de la asistencia a restaurantes o lugares de ocio.
Sin embargo, conceptos tan difuminados como allegados o convivientes son imposibles de controlar en cada domicilio.
Una Navidad más, cada ciudadano deberá poner afectos y peligros en la balanza.
Hasta los enemigos de las Navidades han de sentirse preocupados por la debilitación del objeto de sus odios.




