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El jurado popular considera culpables a los cuatro acusados por el asesinato del concejal de IU en Llanes

Sus miembros ven probado que Maamar Kelii y Djilali Benatia fueron los autores materiales de la muerte de Javier Ardines, Pedro Nieva el inductor y Jesús Mugura el intermediario

Los acusados del crimen de Javier Ardines detrás de sus abogados durante la última sesión del juicio. / Europa Press. - Archivo

Asturias

Ha sido un mes de juicio con 18 sesiones, declaraciones de acusados, testigos y policías y guardias civiles que participaron en la investigación. Todo para tratar de arrojar luz al asesinato del concejal de Izquierda Unida en Llanes en 2018, Javier Ardines. El jurado popular ha permanecido reunido desde el pasado lunes y ahora ya se conoce su decisión.

Lectura veredicto caso Ardines, concejal IU Llanes asesinado en 2018

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Sus integrantes consideran que los principales acusados son culpables de los hechos que se les imputaban. En el caso de Maamar Kelii y Djilali Benatia los creen culpables de haber asesinado en Belmonte de Pría al edil. Sobre Pedro Nieva, marido de la mujer que mantenía una relación paralela con Ardines, lo ven como inductor mientras que Jesús Muguruza está señalado como intermediario. 

Con el veredicto del jurado ya conocido, ahora falta conocer la decisión del magistrado. Jurado que también se ha opuesto a la posibilidad de conceder el indulto a cualquiera de los cuatro en caso de ser condenados. La Fiscalía y la acuación particular solicita 25 años de prisión para cada uno de ellos.

Hechos probados

El fallecido -Javier Ardines- mantenía una relación con la mujer de uno de los acusados, Pedro Nieva que era además prima segunda de su esposa. Se trataba de una relación con más de 30 año y se desarrollaba en Llanes, donde vivía Ardines y a donde Nieva se desplazaba sobre todo en periodos vacacionales ya que la residencia familiar estaba en el Páis Vasco. Los dos mantenían esta relación de forma encubierta y al margen de sus respectivos matrimonios. El portavoz del jurado popular ha apuntado que "el primer hecho relevante constatado se produjo en 2017 cuando Pedro Nieva grabó voluntariamente una conversación entre su mujer Katia y y el fallecido Francisco Javier Ardines".

El jurado popular explica como se produjo la primera grabación de una conversación entre Javier Ardines y Katia

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Tras la grabación, el acusado, con el fin de controlar a su esposa y ante el temor de que esta tuviera algún otro encuentro sexual con el fallecido, visitó tiendas online de venta de objetos de videovigilancia encubierta, micrófonos, dispositivos de vigilancia para vehículos y dispositivos de seguimiento para vehículos.

En julio de 2018, el acusado ante la proximidad de la época estival y sabedor de que su mujer pasaría el verano en una casa familiar próxima a la de la víctima tomó la decisión de acabar con la vida de Ardines. Para ello, contactó con el también acusado Jesús Muguruza, a quien pidió que buscase a personas que pudieran ejecutar los hechos. Así, Muguruza planteó el encargo al tercero de los acusados Maamar Kelii, quien, tras una reunión en la que se llegó a un acuerdo sobre el precio a pagar, decidió actuar conjuntamente con un cuarto acusado Djilali Benatia.

Así, el 27 de julio, los acusados Nieva, Muguruza y Helii, viajaron a Belmonte para dar al tercer acusado, dieran las indicaciones necesarias para acabar con Javier Ardines. El acusado Nieva tenía un conocimiento exhaustivo tanto de la zona donde se llevarían a cabo los hechos como de las costumbres de la víctima.

Así, en la madrugada del día 16 de agosto, sobre las cuatro y media de la mañana, con tiempo suficiente para preparar una emboscada mejor, los acusados Kelii y Benatia llegaron a Belmonte y colocaron en el mismo camino, transversalmente, dos vallas más (la primera, del día 1, continuaba allí). Lo hicieron de forma que impedían el paso de cualquier vehículo, para asegurarse de no fallar e incrementar el tiempo disponible para abordar a Javier Ardines.

Además, para tener más garantías de acierto y anular la posibilidad de defensa de la víctima, cada uno de los acusados llevaba un bote de spray de pimienta, el acusado Nieva un palo y el acusado Muguruza, un bate de baseball. A continuación, se escondieron junto a un muro y esperaron. Sobre las 6 de la mañana Ardines salió de su casa en su furgoneta y, al llegar al punto donde estaban colocadas las vallas, detuvo la marcha y se bajó del vehículo para apartarlas. Dejó el motor en marcha, las luces encendidas y la puerta del conductor abierta.

En ese momento, los acusados Kelii y Benatia salieron de su escondite súbitamente y rociaron a Javier Ardines con el spray de pimienta. La víctima echó a correr, perseguido por los acusados. Fue alcanzado al ser golpeado en la cabeza bien con el palo o con el bate. Cayó al suelo de rodillas y seguidamente, boca abajo. También fue estrangulado por detrás por alguno de los dos acusados, en cualquier caso, puestos de común acuerdo.

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