Pegatinas que salvan vidas y 'puntos de escucha' para prevenir el suicidio en Bizkaia
Un grupo de voluntarios "protege" uno de los lugares más sensibles de Bizkaia con espacios de conversación y mensajes de ayuda

Pegatinas que salvan vidas y 'puntos de escucha' para prevenir el suicidio en Bizkaia
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Getxo
Las decenas de pegatinas situadas en las farolas o en las traseras de las señales turísticas de uno de los paseos más conocidos de Getxo ofrecen recursos de ayuda ante la conducta suicida. Han sido colocadas por un grupo de personas voluntarias como testigo cuando no están desplegadas por este espacio natural y costero del municipio. Según la evidencia científica, si una persona recibe un mensaje de ayuda durante el periodo de una crisis de este tipo, el intento de quitarse la vida puede evitarse en hasta un 80% de los casos.
Todo parte del proyecto Zurt de la asociación Getxo Bihozbera. El próximo año cumplirá un lustro realizando una tarea de "protección" fundamental en esta ubicación. Los voluntarios crean "puntos de escucha", unos encuentros para comprender a quien está sufriendo, atravesando un duelo o preocupado por alguien de su entorno. “Construimos espacios comunitarios para dar respuesta a realidades a las que la administración pública no está respondiendo”, explica Itziar Hilera, una de estas voluntarias. "Como no podemos estar 24 horas al día aquí, hemos colocado estas pegatinas en las farolas y en las señales turísticas de la zona".
Iñigo Recalde es otro de los miembros de la asociación. En su caso, "hace ocho años perdí a mi hija Naroa de 14 años por suicidio", revela. Este hecho le impulsó a “buscar información sobre por qué suceden estas situaciones” y acabó en esta iniciativa. Este miércoles viaja al Ministerio de Sanidad en Madrid para una reunión con sus representantes donde les pedirá más recursos.
Proyecto pionero
Zurt es uno de los pocos proyectos que existen en España que ofrezca una respuesta comunitaria. “Podemos decir que es innovación social porque implicamos a toda la comunidad. No se trata de juntarnos un grupo de supervivientes”, detalla Recalde. Su trabajo involucra a otros agentes, como fuerzas de seguridad y servicios de emergencias, comercios de la zona o población en general. En su día a día, preparan materiales de sensibilización, formaciones o conferencias de sensibilización para varios colectivos: desde comerciantes ubicados en puntos cercanos a lugares donde hay precipitaciones, hasta servicios de emergencias que interactúan con una persona en medio de una crisis suicida.
Todavía queda mucho por recorrer en esta dirección. Más allá de los tabúes, que poco a poco van desmontándose, todavía "la cultura mínima acerca de la conducta suicida es muy escasa", valora Jon García-Ormaza, médico psiquiatra en Osakidetza, profesor de la facultad de Medicina de la EHU y responsable en investigación del suicidio en la Red de Salud Mental de Bizkaia. El pasado mes de febrero estuvo explicando todo esto en la Comisión de Salud Pública del Senado.
Mitos de la conducta suicida
Entre los mitos acerca de esta conducta, destaca su vinculación con la enfermedad mental: “Evidentemente, las personas con enfermedad mental pueden tener altas intensidades de dolor mental, pero se puede tener mucho dolor mental sin enfermedad mental”. De hecho, "es posible entrar en un estado de constricción mental que impide acceder y disponer de las habilidades de las que normalmente disponen para resolver situaciones de crisis. En esta circunstancia puede interpretarse que morir es la única salida al dolor”, expone. “Esta crisis suele ser muy breve y es fundamental limitar al máximo la accesibilidad a métodos peligros. Es ahí, donde son más necesarios que nunca mensajes de ayuda, como esas pegatinas de Zurt”.
“Ojalá Getxo se protegiera igual, pero nuestra petición para colocar señalética no fue asumida por la Alcaldía. De ahí, la colocación de pegatinas no oficiales en el mobiliario urbano”, denuncian desde Zurt.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) recogió 169 muertes por suicidio en Euskadi durante el último año; 93 fueron en Bizkaia. A nivel estatal, fueron 3.846 casos. Sin embargo, esos datos son provisionales y tienden a aumentar al cierre, según la visión de los expertos. La tasa de incidencia revela que se producen aproximadamente nueve suicidios por cada 100.000 habitantes al año, la mayor parte hombres mayores de 40 años.
“No podemos afirmar categóricamente que las muertes hayan aumentado, pero cada vez detectamos más conductas suicidas”, sostiene García-Ormaza. No lo ve como “un fracaso”, ya que “la mayoría eran indetectables hasta ahora”. Según este médico, la razón para estar detectando más personas que requieren ayuda radica en que “estamos mejorando nuestra capacidad” para detectar a quienes están en riesgo.
Formación necesaria
La Asociación Vasca de Suicidología (AIDATU) ya venía evaluando esta situación. A su presidenta, Cristina Blanco, le llama la atención la escasez de formación existente, incluso, en los grados de futuros profesionales. “El grado de Psicología no aborda la conducta suicida actualmente y hasta hace muy poco, tampoco los másteres de habilitación sanitaria”, señala esta socióloga, recién jubilada de la universidad. De ahí, la puesta en marcha en 2020 del primer curso de posgrado universitario presencial y multidisciplinar en colaboración con la EHU, por el que ya han pasado un centenar de profesionales.
Blanco explica que este título propio busca “reflexionar sobre la complejidad de la conducta suicida, desde una perspectiva de responsabilidades compartidas”. Las asignaturas son impartidas por profesionales de antropología, trabajo social, periodismo, psicología, servicios de emergencias o medicina forense.
Admite que el posgrado fue “una salida rápida” para empezar a reforzar la formación entre quienes más la necesitan. La adquisición de conocimientos y habilidades ante la conducta suicida es “imprescindible” para evitar nuevas muertes. También lo es el trabajo de los profesionales que atienden el 024 —la línea de atención a la conducta suicida del Ministerio de Sanidad—, el Teléfono de la Esperanza —944 10 09 44— o las diferentes asociaciones de supervivientes existentes en todo España.

Gonzalo Loza
Periodista de Radio Bilbao. Informa sobre lo que ocurre en Bizkaia y Euskadi. Además, colabora con EL...




