Tumban la mitad de los molinos del parque eólico 'Ferosca 1' proyectado en Llodio y Ayala por "impactos inasumibles" en las aves
La declaración de impacto ambiental del Gobierno vasco atiende parcialmente las alegaciones de la Diputación de Álava


Vitoria-Gasteiz
El departamento vasco de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad ha descartado la instalación de la mitad de los seis aerogeneradores proyectados por la empresa Ferosca Wind S.L.U. para las localidades alavesas de Llodio y Ayala por los "impactos inasumibles" para las aves argumentados por la Diputación de Álava.
Esta decisión se recoge en la declaración de impacto ambiental elaborada por la Dirección de Administración Ambiental del Gobierno Vasco y publicada este miércoles en el Boletín Oficial del País Vasco.
El proyecto 'Ferosca 1' tiene un coste de ejecución de casi 22,2 millones de euros y prevé la instalación de 6 aerogeneradores de 4,5 MW de potencia unitaria y de 113 metros de altura entre los dos municipios.
El informe de impacto ambiental, que llega a plantear la posible no ejecución del parque, opción que el grupo promotor rechaza, sostiene que "no es viable desde el punto de vista medioambiental" la parte sur del proyecto, en la que se ubicarían tres de los seis molinos.
Considera que en este caso no queda acreditado que las posibles medidas correctoras y preventivas vayan a ser eficaces por ser una zona ubicada a ocho kilómetros del Parque Natural del Gorbea y a nueve de Sierra Salvada, espacios naturales en los que hay una elevada presencia de aves y quirópteros.
Apunta que la ubicación elegida presenta una "elevada biodiversidad" y un "gran número y diversidad" de especies amenazadas, lo que a juicio de Industria "no ha sido adecuadamente considerado en la selección del emplazamiento". Esto supone un "alto riesgo" para especies como el alimoche, el buitre leonado y el milano real.
Para los otros tres aerogeneradores la declaración de impacto ambiental estipula una serie de modificaciones que tendrán que ser cumplidas por la empresa.
Estas medidas correctoras están destinadas a la protección de la fauna y de la flora, a la gestión de residuos, y a la descontaminación de los suelos, entre otros aspectos.
Los molinos deberán dotarse de sistemas automáticos de detección, disuación acústica y parada. Ademas, junto a otras medidas, para minimizar el riesgo de colisión de los quirópteros se mantendrán parados entre el 1 de mayo y el 30 de septiembre durante varias horas




