Selecciona tu emisora

Ir a la emisora
PerfilDesconecta
Buscar noticias o podcast

"Si algún día me dan una estrella Michelin, la rechazo": así es Punkytxen, el restaurante punk de Barakaldo donde se come con las manos

"Aquí no se viene a posturear": dice su chef, Asier Ponce, que crea diariamente "una cocina creativa de barrio"

Así es Punkytxen, el restaurante punk de Barakaldo donde se come con las manos

Así es Punkytxen, el restaurante punk de Barakaldo donde se come con las manos

00:00:0010:05
Descargar

El código iframe se ha copiado en el portapapeles

En plena ebullición gastronómica en Bizkaia, donde la alta cocina y las estrellas Michelin marcan tendencia, Punkytxen se ha convertido en una rara avis. Un restaurante de Barakaldo con un lema tan claro como provocador: “Prohibido NO chuparse los dedos”.

Detrás del proyecto está Asier Ponce, cocinero, creador y alma del local, que se define sin complejos como punky chef y que ha construido un espacio donde la experiencia manda más que la etiqueta, el protocolo o las guías gastronómicas.

“Kalimostro”

Uno de los ejemplos más claros del espíritu de Punkytxen está en su particular revisión de un clásico intocable de la cultura popular vasca: el kalimotxo. Asier Ponce no solo lo sirve, lo reformula como una experiencia punk, casi performativa. Así lo describe él mismo en uno de sus posts más compartidos en redes sociales: “El kalimotxo que salió del infierno con ganas de fiesta. Vinazo del bueno, espuma acidulada mantxamostatxos de lima, limón y cereza, y un puñado de peta zetas para que te explote la cabeza (literal)”.

No es una boutade ni una ocurrencia puntual. Es una declaración de intenciones. En Punkytxen, incluso las bebidas tradicionales se someten a la misma lógica que la cocina: romper normas, provocar, sorprender y divertirse, sin miedo a salirse del carril de lo “correcto”. El resultado conecta especialmente con un público joven —y no tan joven— que busca algo más que comer bien: quiere vivir algo distinto, aunque sea alrededor de un vaso de kalimotxo que burbujea, mancha y estalla.

Alta 'kocina' creativa de barrio

Punkytzen se presenta como un local de “Alta Kocina Creativa de Barrio”, una definición que resume bien su filosofía: técnicas de alta cocina aplicadas sin solemnidad, con precios accesibles y una actitud radicalmente libre.

Aquí no hay mantel largo ni cubiertos obligatorios. Comer con las manos no solo está permitido: es parte del ritual. “Perder el contacto con la comida es perder una parte esencial de la experiencia”, explica Ponce, que defiende el placer primitivo de tocar, mancharse y disfrutar sin filtros.

Un menú secreto que cambia cada día

Uno de los grandes ganchos del restaurante es que nadie sabe qué va a comer hasta sentarse a la mesa. Punkytxen trabaja con un menú diario cerrado, que cambia constantemente y que busca sorprender al comensal.

Cada jornada pasan por el local unas 50 personas, en dos turnos rápidos, casi como un concierto punk: intenso, directo y sin pausas innecesarias. El objetivo no es alargar la sobremesa, sino provocar una explosión de sabor y sensaciones.

“Si no te chupas los dedos, te echo del garito”

El tono desenfadado forma parte de la identidad del proyecto. Platos como la codorniz bañada en salsa —pensada expresamente para comer sin cubiertos— resumen esa idea del caos del goce que Ponce defiende.

“No tiene sentido comerte algo increíble y no tocarlo. Es como dar un abrazo sin tocar”, explica en antena, con el mismo desparpajo que utiliza en redes sociales, donde el restaurante ha conseguido una comunidad fiel y muy activa.

Hostelería justa y sin explotación

Más allá del espectáculo gastronómico, Punkytxen también reivindica otra forma de trabajar en hostelería. El local cuenta con 14 personas en el equipo, horarios controlados, cierre dominical y una jornada laboral de 37,5 horas.

“La hostelería no puede seguir basándose en la explotación”, defiende su creador, que asegura que cuidar al equipo es la única manera de que el proyecto sea sostenible y honesto.

“Rechazaría una estrella Michelin”

La frase que mejor define a Asier Ponce —y que más titulares ha generado— es clara: rechazaría una estrella Michelin si se la concedieran.

“No me interesa ese sistema ni sus condicionantes. No quiero cocinar para una guía”, afirma sin rodeos. Para él, el reconocimiento real está en llenar cada día el restaurante y en que la gente salga con la sensación de haber vivido algo distinto.

Barakaldo como epicentro creativo

Lejos de complejos, Punkytxen demuestra que la creatividad gastronómica no necesita ubicarse en los grandes templos culinarios. Desde la calle Encarnaciones, a un paso del metro de Los Fueros, el restaurante se ha convertido en uno de los locales con más personalidad de la Margen Izquierda.

Un espacio donde la música punk suena en cocina, el menú es un misterio y el respeto —por el producto, el equipo y el comensal— es la única norma que no se rompe.

 

Directo

  • Cadena SER

  •  
Últimos programas

Estas escuchando

Hora 14
Crónica 24/7

1x24: Ser o no Ser

23/08/2024 - 01:38:13

Ir al podcast

Noticias en 3′

  •  
Noticias en 3′
Últimos programas

Otros episodios

Cualquier tiempo pasado fue anterior

Tu audio se ha acabado.
Te redirigiremos al directo.

5 "

Compartir