El radar de tramo de Saltacaballo multa a casi 2.000 conductores en la A-8, paso clave entre Bizkaia y Cantabria
El control de velocidad de Saltacaballo, limitado a 100 km/h, ya sanciona a diario en uno de los accesos más transitados hacia la costa cántabra
El control de velocidad de Saltacaballo, limitado a 100 km/h, ya sanciona a diario en uno de los accesos más transitados hacia la costa cántabra
El radar de tramo de Saltacaballo, en la Autovía del Cantábrico (A-8) a su paso por Castro Urdiales, ha impuesto cerca de 2.000 sanciones solo en los meses de octubre y noviembre por superar el límite de velocidad. Se trata de un punto especialmente sensible para los conductores de Bizkaia, ya que es una vía habitual de acceso a destinos como Castro, Laredo, Noja o Santoña.
El dispositivo controla un tramo de 6,5 kilómetros limitado a 100 km/h, por el que circulan más de 50.000 vehículos cada día, lo que convierte a este tramo de la A-8 en uno de los más transitados del norte del Estado.
Un radar que afecta directamente a miles de conductores vascos
Aunque la Dirección General de Tráfico (DGT) anunció con antelación la puesta en funcionamiento del radar de tramo, el elevado número de sanciones refleja que muchos conductores siguen superando el límite permitido, especialmente en desplazamientos de ocio desde Bizkaia hacia Cantabria.
A diferencia de los radares fijos tradicionales, este sistema calcula la velocidad media entre dos puntos, lo que impide frenar bruscamente en un único control para evitar la multa.
Tráfico detecta menos colisiones y una conducción más homogénea
El jefe provincial de Tráfico en Cantabria, José Miguel Tolosa, reconoce que todavía es pronto para evaluar el impacto completo del radar, pero adelanta que ya se están observando cambios claros en la circulación:
“El tráfico es ahora más homogéneo. Antes era habitual ver frenazos bruscos al llegar a un radar fijo, lo que provocaba pequeños alcances. Eso está disminuyendo”.
Según explica, el objetivo principal del radar de tramo no es solo sancionar, sino reducir colisiones y lesiones, especialmente en un tramo donde los cambios de velocidad eran frecuentes.
Un punto bajo vigilancia permanente en la A-8
Saltacaballo es un paso estratégico en la A-8, frontera natural entre Bizkaia y Cantabria, y una vía clave tanto para el tráfico diario como para los desplazamientos de fin de semana y vacaciones.
Desde Tráfico insisten en que el radar seguirá operativo y recuerdan que el límite de 100 km/h se mantiene en todo el tramo, por lo que recomiendan extremar la atención y adaptar la velocidad desde antes de entrar en la zona controlada.
Clave para evitar sanciones: velocidad constante
La DGT recuerda que la mejor forma de evitar multas en los radares de tramo es mantener una velocidad constante dentro del límite, sin aceleraciones ni frenazos, algo que además contribuye a una conducción más segura.
Mientras continúan los controles, Saltacaballo se consolida como uno de los puntos más vigilados de la A-8, especialmente relevante para los miles de conductores vizcaínos que cruzan a diario hacia Cantabria.