La travesía invernal de Jonatan García por los cuatro grandes del Pirineo oscense: 105 kilómetros para enlazar Aneto, Maladeta, Perdiguero y Posets en 35 horas
El montañero de Barakaldo, afincado en Benasque, ya completó el mismo itinerario en verano, aunque en condiciones muy distintas

La travesía invernal de Jonatan García por los cuatro grandes del Pirineo oscense: 105 horas para enlazar Aneto, Maladeta, Perdiguero y Posets
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Bilbao
Los pasados días 2 y 3 de marzo, el montañero de Barakaldo afincado en Benasque Jonatan García replicó una travesía pirenaica que ya había completado anteriormente en verano. Lo hizo en unas montañas que, si bien son las mismas, poco tienen que ver en condiciones invernales. "Son montañas con nombre propio que quería enlazar, unirlas en una sola jornada", confiesa el montañero bizkaino.
Primero lo hizo en temporada de verano, sin nieve. "Cuando lo hice, lo vi interesante y se me ocurrió volver a hacer el mismo recorrido en invierno", explica. "Planifiqué la ruta y cambié un poco el itinerario porque, al hacerlo en invierno, por tema de horarios prefería salir muy pronto de casa para que el amanecer me cogiese empezando a escalar".
Recorrido alternativo
El recorrido fue levemente distinto: "En verano preferí empezar por el Posets, que tiene una cresta sencilla y que me conozco. El itinerario, además, es muy sencillo y no tiene pérdida. De ahí pasé al Perdiguero y de ahí, todavía con luz, hice la cresta de Aneto, que es la de referencia en cuanto a dificultad técnica y física".
Sin embargo, "a la hora de planificar el reto en invierno quería escalar con las primeras luces. Elegí Aneto y en esa pared, que es este, el sol incide desde primera hora. Incluso la puedes empezar de noche y que, a mitad de pared, amanezca. Luego es una pared que se calienta al subir la temperatura y podría haber riesgo de avalanchas. Por eso elegí empezar por el Aneto".
Aneto, primera parada
Antes de las ocho de la mañana estaba ya en la cima del Aneto, "así que pude descender pronto". Eso le ayudó a comenzar bien su aventura, pues "ahí no había muy buenas condiciones". Tuvo que descender con mucha precaución por la presencia de placas de hielo. De ahí a la Maladeta, un pico que no incluía su travesía de verano: "Lo hice por bienestar personal. Me gusta mucho esquiar el glaciar de Maladeta y lo cogí a una hora muy buena", afirma.
Y de ahí a su tercer destino, el Perdiguero. "Al bajar del Perdiguero cogí la bici y volví a Benasque. Pude cenar con mi familia, cambiar de material y volver a salir a eso de la una de la madrugada con la bici de nuevo". Y salió a por el último, el Posets: "A las ocho de la mañana estaba en la cumbre del Posets. Ahí el tiempo estaba ya bastante peor, más cerrado. Bajé con los esquís, pero con mucho cuidado", relata.
Las lluvias ayudaron
Pese a la enorme acumulación de nieve que este invierno ha dejado en el Pirineo, Jonatan asegura que encontró, en general, buenas condiciones en altura: "La montaña ahora mismo está en buenas condiciones. El riesgo cero no existe, pero había llovido en días anteriores después de todas las grandes nevadas".
Eso facilitó que la nieve se asentara, ya que "hubo unos días de mal clima, pero con temperaturas altas. Llovió a más de 3500 metros, incluso en la misma cumbre del Aneto, y todo se transformó. Al mojarse la nieve, se apretó y bajó mucho el espesor. Es una suerte porque es una nieve que ahora va a tardar mucho en perderse porque no se la lleva el viento".

Verónica Gómez
Periodista de la SER desde 2009, cuando comencé mis prácticas en Radio Pamplona. Tras pasar por las...




