La plantilla de Tubos Reunidos en Amurrio denuncia la "manipulación" y el "chantaje" por parte de la empresa
La mayoría del comité de empresa de Tubos Reunidos en Amurrio denuncia una campaña de presión y desinformación en torno al conflicto laboral y asegura que la huelga indefinida continuará

La plantilla de Tubos Reunidos en Amurrio denuncia la "manipulación" y el "chantaje" por parte de la empresa. / Dani Rivera

Los trabajadores de Tubos Reunidos en Amurrio han denunciado este viernes en Bilbao que las adscripciones voluntarias para alcanzar las 301 salidas de la empresa no han sido por "libre decisión" sino "forzadas y tomadas bajo la presión, el miedo y el chantaje organizado por la dirección de la empresa".
Han asegurado que se está ocultando el verdadero problema: la destrucción de empleo y el riesgo para el futuro industrial de la empresa.
"Se quiere trasladar la idea de que el problema ya no existe y que quienes siguen oponiéndose, lo hacen contra la voluntad de la plantilla" ha criticado la delegada de ELA en Amurrio, Zuriñe Miranda. "Ese relato es falso, interesado y profundamente injusto".
Un relato falso, interesado e injusto
Así lo han sostenido durante una concentración en el exterior del Palacio Euskalduna donde el BBVA, accionista de la compañía, celebraba su anual junta de accionistas y durante el quinto día de huelga indefinida iniciada este pasado lunes como rechazo al ERE y al resto de medidas planteadas por la empresa, como el cierre de la acería alavesa.
Los miembros del comité de empresa, integrado por ELA, LAB y ESK, han denunciado en primer lugar las cargas contra los concentrados por parte de la Ertzaintza, incidentes que se han salido con uno de los trabajadores que ha sido identificado y al que, tal y como han criticado, "se le van a abrir diligencias cuando estábamos pacíficamente protestando".
Defender el futuro de la industria
Por eso, han defendido que mantendrán la huelga y seguirán reclamando la retirada del ERE y la apertura de una negociación real. También han criticado el papel de las instituciones y han pedido responsabilidades a la empresa y a sus accionistas.
Los sindicalistas han reiterado que con las medidas que plantea la empresa "no se garantiza" el futuro de Tubos Reunidos y han lamentado que la dirección "haya ignorado" la propuesta sindical de retirar el ERE y abrir un proceso de negociación "real" sobre el futuro de la empresa.
Si se quiere "participación, transparencia y actuar de buena fe" en este asunto, han asegurado, "el camino" pasa por retirar el ERE y "abrir un proceso de negociación real con los comités de ambas plantas, sin chantajes, sin presiones y sin coacciones".




