El TSJPV confirma la condena a un fontanero por estafar 6.700 euros y dejar a una mujer sin agua caliente
Cobró por una obra que no terminó y abandonó la vivienda a los pocos días
Fontanero / GETTY IMAGES
La justicia ratifica una estafa que dejó a una mujer sin agua caliente en su propia casa. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha confirmado la condena de dos años de prisión a un fontanero que cobró 6.700 euros por una reparación que nunca terminó.
Una avería que acabó en engaño
Los hechos se remontan a febrero de 2023, cuando la víctima contactó con su aseguradora por una fuga de agua en su vivienda. Poco después, el acusado se puso en contacto con ella asegurando que podía hacerse cargo de la reparación.
Tras ganarse su confianza, presentó una factura con los trabajos a realizar. La mujer aceptó y fue realizando varios pagos hasta alcanzar los 6.700 euros.
Obra abandonada y sin solución
Sin embargo, la reparación nunca se completó. El fontanero abandonó la obra a los pocos días y no devolvió el dinero.
La vivienda quedó con los trabajos a medio hacer y sin agua caliente, mientras el acusado evitaba el contacto con la cliente, llegando incluso a bloquear su teléfono.
“Sabía que no iba a cumplir”
La Audiencia de Bizkaia ya concluyó que el acusado aceptó el encargo “a sabiendas de que no iba a cumplir con su cometido”, una valoración que ahora respalda el Tribunal Superior vasco.
El TSJPV considera que las pruebas son claras y que la actuación del fontanero evidencia una intención fraudulenta desde el inicio.
Una cantidad “desproporcionada”
La sentencia también pone el foco en el importe cobrado. El tribunal destaca que la cantidad solicitada, 6.700 euros, resulta desproporcionada en relación con los trabajos previstos, que inicialmente se estimaban en apenas tres días.
Además, subraya que solo se llegó a ejecutar una pequeña parte de la obra, en torno al 15%.
Dos años de cárcel y devolución del dinero
El fallo confirma la pena de dos años de prisión por un delito de estafa y obliga al acusado a indemnizar a la víctima con los 6.700 euros.
El tribunal también rechaza los argumentos de la defensa, que alegaba dudas en la valoración de las pruebas, al considerar que no existe ninguna duda razonable sobre lo ocurrido.
Una víctima vulnerable
A la hora de fijar la condena, la justicia ha tenido en cuenta la situación de la denunciante, una persona de edad avanzada, que vive sola y con una situación económica delicada.
El impacto económico del engaño, según la sentencia, fue especialmente relevante en su caso.
La sentencia aún puede recurrirse
La resolución no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo, aunque por el momento la condena queda confirmada en todos sus términos.