Sociedad

Así serán las terrazas en Bilbao: menos mesas, más accesibilidad y cambios en todas las calles

La nueva ordenanza sale adelante y redefine el uso del espacio público, con impacto directo en bares, vecinos y peatones

Así serán las terrazas en Bilbao: menos mesas, más accesibilidad y cambios en todas las calles

Bilbao se prepara para cambiar la imagen de sus calles. La nueva ordenanza de terrazas introduce criterios más estrictos de accesibilidad y ordenación que podrían reducir de forma notable el número de mesas en muchos locales. Un equilibrio complejo entre actividad hostelera, convivencia vecinal y derecho al espacio público que abre ahora un periodo clave de alegaciones.

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Más accesibilidad… con menos mesas

La nueva ordenanza, impulsada por el equipo de gobierno de PNV y PSE, pone el foco en asegurar el paso peatonal y el acceso universal a las terrazas. El concejal de Planificación Urbana, Asier Abaunza, ha defendido que el objetivo es fijar una “normativa clara” que evite conflictos y garantice la convivencia en el espacio público.

Eso sí, ha advertido de las consecuencias prácticas de aplicar criterios máximos de accesibilidad: hacer accesibles todas y cada una de las mesas supondría “de facto una reducción de en torno a un 50% del mobiliario”. El Ayuntamiento apuesta por un modelo intermedio en el que al menos la primera línea de las terrazas sea plenamente accesible.

Luz verde inicial y plazo de alegaciones

El texto ha salido adelante con los votos favorables de PNV y PSE, la abstención de EH Bildu y el rechazo de PP y Elkarrekin Bilbao. La ordenanza se publicará el 9 de abril y, a partir del día 10, se abrirá el periodo para que ciudadanía y sectores afectados presenten alegaciones.

Antes de esta aprobación inicial, el documento ha incorporado parte de las 110 enmiendas presentadas por los grupos políticos, aunque la mayoría han sido rechazadas, lo que ha mantenido el desacuerdo en torno al modelo final.

Críticas por no diferenciar barrios

Uno de los principales puntos de fricción es la falta de zonificación. EH Bildu ha cuestionado que la norma trate igual a todos los barrios, sin tener en cuenta las zonas con mayor saturación hostelera. A su juicio, la regulación “no será operativa” si no se adapta a la realidad de cada área.

También Elkarrekin Bilbao ha insistido en la necesidad de diferenciar zonas y ha advertido de que la ordenanza “no solo debe ordenar, sino gestionar conflictos de convivencia”. Desde el PP, por su parte, han calificado el texto de “decepción” y han criticado la ausencia de un análisis sobre su impacto económico y laboral.

El equilibrio entre hostelería y espacio público

El gobierno municipal defiende que la clave está en encontrar un punto intermedio entre derechos que chocan: el descanso vecinal, la actividad económica y la accesibilidad. Abaunza ha subrayado que el problema de saturación no se debe solo a las terrazas, sino a la concentración de locales en determinadas zonas, una cuestión que se abordará en la futura revisión de la ordenanza de hostelería.

Un debate abierto en Bilbao

La regulación de terrazas lleva tiempo generando debate en la ciudad, especialmente en barrios con alta densidad de locales y quejas vecinales por ruido o ocupación del espacio público. La nueva ordenanza busca poner orden, pero su tramitación deja claro que el consenso aún está lejos.

Ahora comienza una fase clave: la de alegaciones. Será ahí donde vecinos, hosteleros y colectivos podrán intentar modificar una norma que marcará cómo se ocupan las calles de Bilbao en los próximos años.