La isla viral de Lekeitio que dispara los rescates: 14 evacuados en Semana Santa por la subida de la marea
Garraitz, también conocida como San Nicolás, atrae cada vez a más visitantes, pero el acceso depende del mar y muchos quedan atrapados al regresar

La isla viral de Lekeitio que dispara los rescates: 14 evacuados en Semana Santa por la subida de la marea
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Hay lugares que parecen sacados de una postal. La isla de Garraitz, frente a la costa de Lekeitio, es uno de ellos. Vistas abiertas al Cantábrico, un entorno singular y una caminata que, con marea baja, permite llegar andando por un malecón de piedra. La imagen perfecta para redes sociales se ha convertido también en un foco creciente de rescates.
Solo durante la pasada Semana Santa, hasta 14 personas tuvieron que ser evacuadas después de quedar aisladas por la subida del agua.
El acceso desaparece cuando sube la marea
La isla, conocida también como San Nicolás, solo es accesible a pie cuando la marea está baja. El paso natural que la une con tierra firme queda cubierto cuando sube el nivel del mar.
Ese cambio transforma por completo la visita. Quienes cruzan sin calcular el tiempo o desconocen el funcionamiento de las mareas descubren, al intentar volver, que el camino ha desaparecido.
Es entonces cuando llegan los avisos y se activan los rescates.
El efecto redes y la llegada de nuevos visitantes
Las imágenes del enclave se han multiplicado en redes sociales en los últimos meses. Fotografías espectaculares, vídeos del paso entre el mar y panorámicas desde la isla han convertido Garraitz en una visita cada vez más buscada.
Instituciones y colectivos locales relacionan el aumento de incidencias con esa mayor afluencia turística, con imprudencias puntuales y con visitantes que no conocen la dinámica de la costa.
"La isla no entraña riesgo por sí sola"
Desde la Asociación Cultural Atabaka, que lleva años reclamando una mejor gestión del espacio, insisten en que el problema no está en la isla en sí, sino en el desconocimiento del entorno.
Explican que, si alguien queda atrapado por la marea alta, la opción más segura suele ser esperar allí hasta que el agua vuelva a bajar, aunque eso suponga varias horas de espera.
Piden más información y una gestión ordenada
El aumento de rescates ha reabierto el debate sobre cómo ordenar las visitas y proteger este enclave natural y patrimonial.
Entre las propuestas planteadas figuran una mejor señalización sobre horarios de mareas, información directa para visitantes y la presencia de personal orientador, siguiendo modelos implantados en otros espacios costeros de alta afluencia.
Un paraje único bajo presión
Mientras continúa el goteo de visitantes, Garraitz vive entre dos realidades: la de uno de los paisajes más atractivos de la costa vasca y la de un lugar donde el mar marca las normas.
En Lekeitio, la marea sigue subiendo y bajando como siempre. Lo que ha cambiado es el número de personas que quieren cruzar.




