Luz verde definitiva a la modificación del Plan General para completar la Ronda Sur
La Ronda Sur supera su último trámite administrativo en Irun tras un año de gestión y sin alegaciones. Consenso mayoritario en el Pleno para desplegar el anillo de circunvalación por el sur de la ciudad.


El Pleno del Ayuntamiento de Irun ratificó el pasado viernes la aprobación definitiva de la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana para el ámbito de la Ronda Sur. El acuerdo salió adelante con un amplio respaldo de 20 votos a favor, sumando los apoyos de PSE-EE, PNV, Elkarrekin Irun y PP, frente a los 4 votos en contra de EH Bildu. Esta decisión técnica permite ajustar el planeamiento al proyecto de construcción de la segunda fase de esta infraestructura, considerada vital para el futuro de la movilidad local al conectar el trazado actual con la carretera de Olaberria en su cruce con la calle Berio.
La sesión plenaria sirvió para certificar un paso administrativo que el delegado de Desarrollo Urbano, Sergio Javier, calificó de "histórico" al empezar a saldar una reivindicación que duró décadas. Tras años de estudios y alternativas, el documento contó con todos los informes sectoriales favorables y no recibió alegaciones durante su exposición pública. El responsable municipal vinculó este avance con el acuerdo marco alcanzado con la Diputación de Gipuzkoa, destacando que el ente foral ya adjudicó la redacción de los proyectos para la segunda y tercera fase, mientras que otras actuaciones complementarias, como la rotonda de Azken Portu, iniciarán sus obras tras el periodo estival.
Un anillo de circunvalación para descongestionar el centro
El nuevo diseño viario busca crear un itinerario alternativo que evite la sobrecarga de la variante norte y permita que el tráfico de paso no tenga que atravesar el núcleo urbano. Según la memoria técnica, este anillo de movilidad "mejorará las entradas y salidas de la ciudad" a través de cuatro puntos transversales: Oinaurre, Txenperenea, Olaberria y Arbes. Desde el PNV, Gorka Álvarez reiteró el apoyo de su grupo a una infraestructura que consideró "esencial para vertebrar la ciudad", subrayando que la Diputación pasó "de los dichos a los hechos" con una inversión prevista que supera los 50 millones de euros.
Por su parte, EH Bildu fue la única formación en votar en contra de la propuesta. Su portavoz, Ane Unanue, remarcó que su grupo no se oponía "a la inversión en infraestructuras para la ciudad", pero consideró que la alternativa planteada en el proyecto de la Ronda Sur "no era la mejor opción" posible para las necesidades de Irun. En una línea de apoyo crítico, David Nuño (Elkarrekin Irun) calificó el proyecto de "parche" al no completar el recorrido por Artia y Behobia, mientras que Iñigo Manrique (PP) lamentó que la inversión llegara "por oportunidad política" tras años de retrasos.
Reordenación de parcelas y próximos trámites
La modificación aprobada supone una reordenación de los suelos del Ámbito 6.2.09, lo que implica ajustes en la parcela residencial comunitaria Egiluze y en suelos de equipamiento público. En concreto, se ven afectadas las parcelas del Colegio Santa Elena, la EPA de Lapice y el frontón del barrio, además de zonas de espacios libres. El objetivo de estos cambios es asegurar que la extensión de la primera fase fuera técnicamente viable sin hipotecar las opciones de construcción para la futura tercera fase del proyecto.
Tras la votación, el Ayuntamiento inicia el proceso para remitir el expediente a la Diputación Foral para su depósito oficial y a la Comisión de Ordenación del Territorio del País Vasco. También se da traslado a la Dirección General de Aviación Civil para cumplir con la normativa de servidumbres aeronáuticas. Una vez que el acuerdo y las normas urbanísticas se publiquen de forma íntegra en el Boletín Oficial de Gipuzkoa, la modificación entrará en vigor de manera definitiva, cerrando así la vía administrativa local de este proyecto estratégico.




