Navalvillar de Pela se prepara para vivir la Encamisá, que celebra 40 años como Fiesta de Interés
La noche del viernes 16, Navalvillar de Pela volverá a encender sus hogueras para celebrar, un año más, la magia de San Antón

La Encamisá de Navalvillar de Pela / Laencamisa.es

Don Benito
Navalvillar de Pela ultima los preparativos para celebrar este viernes, 16 de enero, una de las citas más emblemáticas de su calendario festivo: la Encamisá de San Antón, una tradición única en Extremadura que este año conmemora el 40 aniversario de su declaración como Fiesta de Interés Turístico Regional.
Se espera que alrededor de 15.000 personas visiten la localidad para disfrutar de una noche marcada por el fuego, los caballos y la tradición. La fecha, al caer en viernes, augura una mayor afluencia de visitantes, tanto a pie como a caballo, con la participación prevista de más de un millar de jinetes.
Al frente de la organización se encuentra este año, por primera vez, Juan Carlos Masa, mayordomo de la Cofradía de San Antón Abad, quien afronta el cargo con “orgullo, responsabilidad e ilusión”. Masa destaca que para los sanantoneros ser mayordomo supone “un sentimiento que se lleva dentro desde pequeños” y una satisfacción personal por poder organizar “una de las fiestas más importantes del pueblo”.
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Juan Carlos Masa, mayordomo de la Cofradía de San Antón Abad, en HxH Vegas Altas
La Encamisá comenzará a las 20:05 horas con el pregón del mayordomo, tras el repique de campanas y el estallido de los cohetes. Durante aproximadamente tres horas, el tambor y la bandera recorrerán en tres vueltas el casco antiguo, donde se encenderán 21 hogueras. A lo largo del itinerario se repartirán vino y los tradicionales viñuelos, el dulce típico de Navalvillar de Pela elaborado con masa frita y bañado en miel.
La fiesta recrea una leyenda medieval que se remonta a una invasión árabe, cuando los vecinos, encendiendo hogueras y haciendo ruido con animales y cascabeles, lograron ahuyentar al enemigo. Los característicos gorros puntiagudos y el sonido del tambor evocan aquel episodio histórico que forma parte de la identidad local.
La organización de la Encamisá implica una compleja logística en la que participan numerosos voluntarios, desde la recogida de leña hasta la preparación del recorrido. “Todo el pueblo se vuelca para que salga bien”, subraya el mayordomo.
Este año, además, la figura del tambor recae en Paula Baviano, una joven tamborilera elegida por unanimidad, que representa el relevo generacional y la importancia de transmitir la tradición desde la infancia. La cofradía trabaja durante todo el año con los colegios para inculcar el sentimiento sanantonero entre los más pequeños.




