Vox paraliza las negociaciones con el PP de Extremadura para la formación de gobierno
El partico Vox ha enviado una carta a la presidenta en funciones, María Guardiola, suspendiendo la negociación a menos de 24 horas de que se constituya la mesa de la Asamblea de Extremadura

Plaza del Rastro

Ser Mérida
Fuentes cercanas a la negociación para la constitución del Gobierno Regional en Extremadura confirman la ruptura de las negociación con Vox.
Tras los encuentros que se han venido llevando a cabo después de la jornada electoral del pasado 21 de diciembre en la comunidad autónoma, se confirma la ruptura de dichas negociaciones por parte del partido Vox en Extremadura. Fuentes próximas a la negociación trasladan que desde la junta no se tenía conocimiento de dicha ruptura antes de la publicación de la misma en Ok Diario, por lo que desde el entorno del ejecutivo en funciones han expresado su sorpresa.
La presidenta en funciones de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha recibido una carta en la que la formación Vox le comunica fin de dichas negociaciones para alcanzar un posible acuerdo ante la inminente composición de la mesa de la Asamblea extremeña este martes 20 de enero, una ruptura que llega sin explicaciones ni motivos, según las mismas fuentes, y que desde las partes cercanas al PP en el gobierno regional creen que es un movimiento que forma parte de la estrategia nacional de Vox ante el carrusel de elecciones que se presentan en nuestro país.
Destacan, además, que las negociaciones han estado dentro de la normalidad política con la presentación de acuerdos programáticos y que era cuestión que Vox eligiese en la que si sintiese más cómodo o aportase más a la región. En las próximas horas o días conoceremos la documentación presentada por parte del PP a Vox en cuanto a las propuestas de esas negociaciones, donde no se les negaba la posible entrada en ejecutivo, y donde no se les negaba que tuvieran posición importante en el mismo.
Aquí en Extremadura y tras conocerse la noticia, fuentes del PP cercanas a la negociación advierten que no van "a regalar" la Presidencia de la Asamblea este martes "sin saber cómo va a quedar el Gobierno". El PP de Extremadura enmarca en una "estrategia regional" de Vox la ruptura este lunes de las negociaciones para formar gobierno en la región, de la que desconocen los motivos, ya que el acuerdo estaba "bastante avanzado".
No se quiere precipitar un acuerdo antes de las elecciones de Aragón, así que mañana se constituirá la Asamblea, pero por ahora, sin acuerdo para formar gobierno.
Vox quiere que Guardiola atienda a razones
En este sentido, dicen fuentes de la formación Vox que no están dispuestos a rebajar sus condiciones, como le pide el PP. Así que por ahora paralizan esas conversaciones.
Las negociaciones se iniciaron la semana pasada, con varias exigencias por parte de Vox encima de la mesa, entre ellas, asumir las políticas de la ultraderecha en materias como igualdad, cambio climático además de una vicepresidencia y varias consejerías.
José Antonio Fúster, Portavoz nacional, del Vox, señalaba que están dispuestos a negociar todo cuanto haga falta. "Ojalá Guardiola atienda a razones, nuestras condiciones son razonables, no entenderíamos otra cosa que no fuese trabajar para llegar a un acuerdo".
¿Alternativa en el PSOE?
En cuanto a las alternativas, dichas fuentes señalan que no se plantean ponerse en el escenario en que el PSOE regional se abstenga para favorecer la investidura de Guardiola. Aun así, recuerdan que el PP ganó las elecciones, que tienen voluntad de acuerdo y que si no lo hay, son otros quienes lo tienen que explicar.
En este sentido, apuntan que están dispuestos a volver a sentarse con vox tras la composición de la mesa de la asamblea, aunque creen que no querrán hacerlo hasta que pasen las elecciones en Aragón y que desde Vox es posible que barajen ir a unas segundas elecciones en Extremadura.
Reacciones ante la paralización de las negociaciones para formar gobierno
Tras conocerse la suspensión de las negociaciones, se han venido sucediendo las valoraciones políticas y reacciones en Extremadura.
Desde el PSOE de Extremadura lamentan que el futuro de la región se estén tomando en Madrid. El presidente de la comisión gestora, José Luis Quintana, cree que esto se debe a la proximidad de las elecciones de Aragón y considera que esto tiene una factura para los extremeños. Señala, además, que cree que Extremadura no irá a unas segundas elecciones, ya que ante se llegará a un pacto. Al mismo tiempo, ha reconocido que, "particularmente, está "seguro" de que "van a pactar finalmente y que habrá gobierno".
A la ruptura de negociaciones se ha referido también Unidas por Extremadura. Su líder Irene de Miguel afirma que mañana se verá si obedece a una estrategia propia de la negociación o si vuelve a decidirse en Madrid el futuro de la región. En relación a la conformación del gobierno regional, Irene de Miguel también ha vuelto a criticar la opacidad con la que se están produciendo las negociaciones entre Partido Popular y Vox y ha llamado la atención sobre algunas de las peticiones que está lanzando la extrema derecha, como la de dirigir la Consejería de Agricultura, algo que, para Unidas por Extremadura, “supondrá la puntilla final a nuestra agricultura social y familiar”.
De otro lado, el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, ha manifestado este lunes en una entrevista en Cadena Ser que no le extraña "que pueda haber enconamientos en negociaciones conociendo el talante y la actitud de la presidenta en numerosas ocasiones". Apunta el socialista que "una abstención es un momento efímero para propiciar algo; lo único que propicia es la consecución de ese acto, es decir, si el PSOE se abstuviera en la investidura de María Guardiola, lo único que propiciaría es que María Guardiola un día sería presidenta, pero, ¿Qué pasaría después? Después pasaría que tendría que haber una gobernabilidad". En este sentido ha dicho que "se necesita un acuerdo de gobierno y si la señora María Guardiola quiere algo del PSOE, que le llame para acordar un gobierno, un acuerdo de gobierno, pero no una abstención sin más que dura lo que dura una votación en el parlamento".




