Medio siglo después, la generación del Ramón y Cajal de Plasencia demuestra que la amistad sigue intacta
Antiguos alumnos del Ramón y Cajal se reencuentran en Plasencia y reviven una amistad que el tiempo no ha logrado borrar
Fachada principal del Colegio Público Ramón y Cajal / Faceb
Entrevista a Joaquín Gutiérrez y Loli Amado, ex alumnos del Ramón y Cajal. Hoy por Hoy norte de Extremadura. Viernes 20-03-2026.
Plasencia
Han pasado casi 50 años desde que una generación de alumnos del Colegio Ramón y Cajal cerrara una etapa clave de sus vidas sin ser plenamente consciente de la huella que dejaría. Hoy, medio siglo después, aquellos estudiantes siguen demostrando que el paso del tiempo no ha sido capaz de romper los lazos creados en las aulas.
Joaquín Gutiérrez y Loli Amado, dos de aquellos alumnos, han recordado en una entrevista cómo la nostalgia, el compañerismo y los recuerdos compartidos han sido el motor de un reencuentro que va mucho más allá de lo puntual. “Ha sido pasar de saludarnos por compromiso a buscarnos y juntarnos con frecuencia y alegría”, explican.
El origen de estos encuentros se encuentra en una conversación entre antiguos compañeros que decidieron volver a reunirse tras décadas sin contacto estrecho. En una ciudad como Plasencia, donde muchos se reconocían “de vista”, el paso definitivo fue recuperar una relación que hoy consideran casi intacta.
Una educación muy distinta a la actual
Durante la entrevista, ambos rememoran cómo era el sistema educativo de los años 70, marcado por la disciplina, la memorización y el respeto absoluto al profesorado. “Las clases eran más un monólogo del profesor, nosotros escuchábamos. No estaba bien visto intervenir”, recuerda Joaquín.
Loli, por su parte, destaca el fuerte compañerismo de la época: “Nos apoyábamos más. Cuando retomamos la amistad, es como si no hubiera pasado el tiempo”. También subrayan las diferencias con la educación actual, donde consideran que hay más medios y participación, pero menos retención del conocimiento.
La comparación entre generaciones deja reflexiones claras: mientras antes predominaba el aprendizaje memorístico, ahora el modelo es más dinámico. Sin embargo, ambos coinciden en que cada sistema tiene sus fortalezas y debilidades.
Recuerdos de una época de cambios
Aquellos años coincidieron con un periodo de transformación en España, lo que también se reflejaba en las aulas. La separación por sexos o las diferencias en oportunidades entre chicos y chicas eran parte del día a día.
“Había patios distintos para niños y niñas, pero en nuestra clase conseguimos ser simplemente compañeros”, recuerda Loli. Un detalle que, visto desde hoy, evidencia cuánto ha cambiado la sociedad.
Un reencuentro cargado de emoción
El motivo de este nuevo encuentro es doble: por un lado, el reencuentro generacional; por otro, la conmemoración de los 50 años vinculados al centro. Para celebrarlo, los antiguos alumnos han organizado una jornada muy especial que incluye una visita al colegio, un recorrido por sus antiguas aulas y una proyección de fotografías.
Además, el evento contará con la posible presencia del alcalde de Plasencia, Fernando Pizarro, también vinculado al centro educativo.
La jornada culminará con una comida de hermandad y música en directo, en un ambiente donde no faltarán las anécdotas, las risas y los recuerdos.
“Lo hicisteis bien”
Si tuvieran que enviar un mensaje a aquellos adolescentes de 15 años que fueron, Joaquín lo tiene claro: “Les diría que lo hicisteis bien”. Una reflexión que resume toda una vida marcada por la amistad, el esfuerzo y los valores aprendidos en el aula.
Porque, como ellos mismos demuestran, hay vínculos que ni el tiempo puede borrar. Y en el caso de esta generación del Ramón y Cajal, la amistad sigue envejeciendo como el buen vino.