Sociedad

Diario de un camino: la ruta se adentra en los Ibores en una etapa más exigente

La expedición del Camino Condado del Guadiana alcanza su quinta jornada tras llegar a Madrigalejo y encara el tramo previo a Logrosán antes de la llegada final a Guadalupe

Diario de un camino: la ruta se adentra en los Ibores en una etapa más exigente / Cedida

Don Benito

El Camino Condado del Guadiana afronta su recta final. La expedición que partió el pasado sábado desde Manchita vive ya su quinta jornada, una etapa clave en la que los caminantes se adentran en el entorno de los Ibores tras dejar atrás la comarca pacense.

El alcalde de Manchita, Juan Carlos Velarde, y el historiador Andrés Bravo continúan documentando el recorrido en este “cuaderno de bitácora” en directo, con el objetivo de definir el trazado definitivo de esta nueva ruta de peregrinación hasta el Real Monasterio de Guadalupe.

La cuarta etapa finalizó en Madrigalejo con una experiencia especial: el encuentro con otros peregrinos que realizan el camino romano desde Mérida.

Día 5 del Cuaderno de Bitácora. Camino Condado del Guadiana

Cambio de paisaje y entrada en Cáceres

La llegada a la provincia de Cáceres ha supuesto también un cambio notable en el entorno. Tras completar el objetivo inicial de recorrer los municipios del Condado del Guadiana, el paisaje ha dado paso a dehesas, encinas y zonas más naturales.

“Son imágenes de postal”, señaló Andrés Bravo, describiendo el paso por antiguas vías ferroviarias y espacios de gran valor paisajístico tras un invierno especialmente lluvioso.

Aunque el desnivel aumenta de forma progresiva, los protagonistas coinciden en que el mayor reto de esta etapa es psicológico.

Camino hacia Logrosán y mirada en la meta

La etapa de este miércoles llevará a los peregrinos hasta Logrosán, antes de afrontar la última jornada que culminará en Guadalupe. Un final que, según reconocen, se vive con emociones encontradas: “Tienes la ilusión por llegar, pero también la pena de que se termine”, explicó Bravo.

La llegada al monasterio pondrá el broche a esta primera experiencia piloto de un camino que aspira a consolidarse como nueva referencia del turismo de peregrinación en Extremadura.