Guardiola toma posesión como presidenta de la Junta de Extremadua
En el anfiteatro romano de Mérida se ha desarrollado el acto protocolario ante autoridades nacionales y autonómicas
María Guardiola. Discurso Toma de Posesión como Presidenta de la Junta de Extremadura
María Guardiola ha jurado su cargo como presidenta de la Junta de Extremadura por segunda vez, en esta ocasión lo ha hecho en el Anfiteatro Romano de Mérida, la vez anterior fue en el Museo de Arte Romano de la capital autonómica.
Un momento de la toma de posesión de María Guardiola
Tras el acto protocolario, Guardiola tomó la palabra para dirigirse a representantes institucionales, autoridades y ciudadanía, a quienes agradeció su presencia y apoyo en un día que calificó de “muy especial”. En su discurso reivindicó la política como una herramienta útil para mejorar la vida de las personas y subrayó que no todos los políticos son iguales, defendiendo la dignidad y la limpieza en la gestión pública, también llamando al debate, al intercambio de ideas, pero de manera pausada porque la ciudadanía "está cansada de ruido"
La presidenta aseguró que su Gobierno “no será el de los míos frente a los tuyos” y se comprometió a trabajar para todas las extremeñas y extremeños. “Extremadura está cansada de bandos, de tensiones, de bloqueos”, afirmó, al tiempo que anunció una legislatura asentada sobre dos pilares: “humildad y trabajo”, con los “pies en el suelo” y orientada al respeto institucional y al diálogo político.
El porqué del Anfiteatro
Una de las dudas que suscitaba esta toma de posesión era el lugar elegido, el anfiteatro romano de Mérida, lugar que ha dado para muchas hipótesis y no pocos "memes" en las redes sociales uniendo el acto de toma de posesión con las luchas de gladiadores que se representan en Emerita Lúdica. Guardiola ha otorgado un fuerte valor simbólico al lugar elegido para la investidura, al que ha definido como un escenario cargado de historia y significado, construido en piedra, reconstruido, y que nos llega tras dos mil años. En ese marco, hizo un llamamiento a “edificar sobre lo sólido” y a construir el futuro de Extremadura desde lo que permanece y define a la región.
Trayectoria vital
Durante su intervención, la presidenta hizo referencia a los episodios personales vividos a lo largo de su trayectoria política, denunciando el paternalismo, la ridiculización y los ataques personales, especialmente los dirigidos a su condición de mujer. En ese contexto, reclamó una elevación del debate público y advirtió del riesgo de que el clima político disuada a niñas y jóvenes de implicarse en la vida pública.
Guardiola repasó su vocación temprana de servicio público y recordó sus inicios, desde su etapa como estudiante hasta la decisión de liderar un proyecto político en Extremadura. También dedicó palabras de agradecimiento a los miembros de su equipo de Gobierno, a los empleados públicos de la Junta y a quienes, según dijo, trabajan con entrega en los servicios esenciales, muchas veces sin visibilidad.
"Administración al servicio de las personas"
La nueva presidenta defendió una Administración “al servicio de las personas y no las personas al servicio de la Administración” y aseguró que su Gobierno actuará con firmeza y valentía, más allá de los titulares o de las dinámicas de partido. En este sentido, apeló a una política con “piel, cercanía y empatía”, comprometida con la verdad, la transparencia y la sensatez.
En un mensaje dirigido tanto a quienes apoyan su proyecto como a quienes lo miran con recelo, Guardiola reivindicó la pluralidad de Extremadura y expresó su deseo de que el Gobierno autonómico sea “el hilo que cosa los márgenes” entre posiciones distintas. Defendió la libertad de expresión, el debate político y la crítica constructiva, y pidió moderación ante una ciudadanía que, dijo, “está muy cansada del ruido”.
La presidenta subrayó que Extremadura debe situarse por encima de cualquier interés partidista y aseguró que su Ejecutivo gobernará “por y para Extremadura”. Reconoció el coste personal del cargo, pero afirmó que merece la pena asumir responsabilidades para mejorar la vida de los demás y estar a la altura de la tierra a la que pertenece.
En la parte final de su discurso, Guardiola expresó su voluntad de ser una presidenta cercana, que “pise la calle” y trate a la ciudadanía “con adultez”, sin paternalismo, garantizando derechos y servicios públicos. Reafirmó el compromiso de su Gobierno con el bienestar, los servicios públicos y la arquitectura social de la región, asegurando que no estarán sujetos a vaivenes políticos.
Fin del acto de toma de posesión de María Guardiola
La presidenta concluyó su intervención reafirmando su compromiso personal con Extremadura y con los valores aprendidos a lo largo de su vida, anunciando el inicio de una nueva etapa que afronta “con emoción, seguridad y sentido del deber”.