El festival que empezó como una aventura y ya es referencia del cine LGTBI
Norte Cinema Diverso celebra su cuarta edición en A Coruña con más compromiso social y mirada inclusiva


A Coruña
A Coruña vuelve a mirar al cine como herramienta de reflexión, diversidad y compromiso cultural. El festival Norte Cinema Diverso celebra su cuarta edición con cambios importantes en su calendario y una ambición clara: consolidarse como una de las citas imprescindibles del cine LGTBIQ+ en Galicia.
Fer Callazo, codirector del festival junto a Fito Ferreiro, pasó por La Ventana de las Rías para desgranar las novedades de una edición que marca un punto de inflexión en la trayectoria del certamen.
Cuatro años construyendo un espacio propio
Norte Cinema Diverso nació hace cuatro años en el Teatro Colón con una idea sencilla pero necesaria: crear en A Coruña un festival dedicado al cine LGTBIQ+ que celebrara la diversidad y generara conversación.
Lo que comenzó con una selección de cortometrajes y varios largometrajes ha ido creciendo edición tras edición. Hoy el festival empieza a ser reconocido dentro del panorama cultural coruñés, aunque sus impulsores insisten en que todavía queda camino por recorrer en visibilidad.
La clave, explican, es entender que no se trata de un festival “para un colectivo”, sino de cine abierto a toda la ciudadanía. Porque las historias que se proyectan hablan de diversidad, pero también de memoria, soledad, familia y derechos: temas universales.
“Maspalomas”, una historia sobre memoria y vulnerabilidad
El primer gran momento de esta edición fue ayer, en el Teatro Colón, con la proyección de Más Palomas, película nominada a los Premios Goya.
El filme pone el foco en la homosexualidad en la tercera edad y en la vulnerabilidad que puede atravesar el colectivo LGTBI cuando llega a espacios como las residencias. Sin embargo, su mensaje trasciende cualquier etiqueta.
La historia habla de nuestros mayores, de la soledad, de la memoria y de la necesidad de no olvidar de dónde venimos. Una realidad en la que cualquier espectador puede reconocerse, independientemente de su orientación sexual.
Para la organización, programar esta película en el mes del cine era una forma de mantener viva la cita de febrero sin renunciar a una reestructuración más ambiciosa.
Un cambio estratégico para crecer
La principal novedad de este año es que el grueso del festival se traslada a noviembre, concretamente a los días 25, 26 y 27.
El objetivo es claro: separar la parte educativa de la programación oficial y trabajar con más margen y mayor capacidad de crecimiento. El equipo reconoce que concentrar todas las actividades en febrero resultaba cada vez más exigente a nivel organizativo.
Noviembre, además, se presenta como un mes especialmente propicio para el cine. Con el verano atrás y la rutina instalada, el público busca propuestas culturales que inviten a refugiarse en una sala oscura y dejarse interpelar por las historias.
El compromiso educativo, el corazón del festival
Si hay una línea que define la identidad de Norte Cinema Diverso es su trabajo en los centros educativos de A Coruña.
El festival visita institutos y proyecta varios cortometrajes ante alumnado de 3º y 4º de ESO. Después se abren debates en los que los jóvenes reflexionan sobre identidad, respeto y convivencia.
La respuesta, aseguran, está siendo muy enriquecedora. Aunque al principio pueda haber cierta timidez, el diálogo termina generando espacios de confianza. Y, sobre todo, deja un poso.
El mensaje es sencillo: respeto y amor. No se trata de convencer, sino de visibilizar realidades y fomentar una convivencia basada en la empatía.
Cine como herramienta de cambio social
En un contexto global marcado por tensiones y retrocesos en derechos, Norte Cinema Diverso reivindica el cine como herramienta de transformación social.
La pantalla se convierte así en punto de encuentro, en espacio para la memoria histórica y en altavoz de historias que durante décadas permanecieron en los márgenes.
Cuatro ediciones después, el festival no solo proyecta películas: proyecta conversación, reflexión y comunidad. Y sitúa a A Coruña como una ciudad que apuesta por una cultura inclusiva, consciente y comprometida.




