Los mejores fotógrafos de bodas y de recién nacidos son lucenses: Saúl Jiménez, de Viveiro, y Mate Estudio, de Guntín, triunfan en los premios Fepfi
Recibieron las calificaciones más altas en el certamen que premia las mejores imágenes a nivel nacional

Los mejores fotógrafos de recién nacidos y bodas son lucenses: Saúl Jiménez, de Viveiro, y Mate Estudio, de Guntín, triunfan en los premios Fepfi
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Lugo
Entre los reconocidos en la última edición del Certamen de Calificaciones de la Federación Española de Profesionales de la Imagen se han colado varios lucenses. Por un lado, una imagen de Mate Estudio, afincado en Guntín, se llevó el máximo galardón en la categoría de recién nacidos. Es proyecto de Amanda Pérez y Raquel Lamas, que estaban nominadas hasta por cuatro obras. En anteriores ediciones alguna de sus instantáneas ya había entrado a formar parte de la Colección de Honor, donde en esta ocasión se han colado tres fotografías del viveirense Saúl Jiménez.
Concretamente fue una fotografía de Raquel Lamas la que recibió la máxima puntuación en su categoría, aunque ella asegura que el premio es "compartido". "Aunque lleve mi nombre en este caso, es de las dos", apunta, "porque es un trabajo en equipo y fuimos evolucionando y aprendiendo juntas desde el primer momento". Su compañera reconoce, además, que el camino no fue fácil: "Es un orgullo estar ahí situadas y más aún trabajando desde nuestro concello, desde Guntín, porque la verdad es que las oportunidades más amplias están en otros lugares, pero esto hace que el premio sea más saboreado".
Por su parte, Saúl Jiménez asegura que no contaba con recibir el reconocimiento: "Siempre que presento obras a este certamen se siente como una valoración al trabajo diario así que nunca sé si está del todo correcto como para poder llegar". Los participantes en este certamen deben pasar varias fases en las que se evalúan las fotografías, como si se tratase de un examen, y lo que se estudian son una serie de parámetros como "el impacto visual, la composición o la calidad técnica".

Saúl Jiménez, autor de la mejor fotografía en la categoría de bodas según la Fepfi, posa junto a dos de sus obras.

Saúl Jiménez, autor de la mejor fotografía en la categoría de bodas según la Fepfi, posa junto a dos de sus obras.
La buena fotografía y los smartphones
El reconocimiento que reciben Saúl Jiménez y las dos fotógrafas de Mate Estudio es un reconocimiento a la calidad de su trabajo. Pese a que pasar las fases del concurso no fue tarea sencilla, una de las principales dificultades con las que se encuentra en el día a día de sus negocios son las redes sociales y los smartphones.
En el caso de las bodas, el viveirense cree que actualmente "se peca mucho de derrochar y gastar en la fiesta con el fotomatón 360, el toro mecánico o la hora loca". Siente que las redes sociales contribuyen a que se prioricen ese tipo de cosas frente al "buen trabajo de un fotógrafo que te da una imagen que capture realmente lo que viviste ese día".
Para lograr capturar ese momento clave, en el caso de Saúl Jiménez en una boda y en el de Mate Estudio en una sesión new born, hay mucho trabajo de preparación antes, y también delante del ordenador después. Además, es fundamental formarse constantemente, y para muestra un botón: Raquel Lamas no pudo recoger el premio porque se encontraba en ese momento en Marruecos, asistiendo a una formación especializada.
Pero lo más importante, cree Amanda Pérez, es lograr "la conexión con el cliente". "El resultado depende mucho del que se pone delante del objetivo", apunta, "y en el caso de las familias que confían en nosotras para que pasemos cuatro horas con un bebé de menos de quince días con el que nunca hemos estado en el estudio, tiene que haber un vínculo muy importante". Su socia añade que para este trabajo hace falta "saber mucho más de bebés que de fotos".
A parte de todo esto, concuerdan en que montar un estudio de fotografía hoy en día es para valientes: "Es para gente a la que le va la marcha", bromea Amanda. Para ella lo más complicado es "la parte burocrática y la incertidumbre, ver cómo vas a llegar al final del trimestre". "Es también un poco para soñadores", añade, "porque nosotras desde el principio quisimos hacer lo que nos apeteció y sin tener a nadie detrás, así que somos las mejores y las peores jefas".




