Inteligencia artificial, demandas y leyes: los retos que ya afectan a nuestra vida digital
La inteligencia artificial abre nuevos frentes legales: de las imágenes manipuladas sin consentimiento a los conflictos con la industria audiovisual y los avances regulatorios en España

Derecho Digital: Inteligencia artificial, demandas y leyes
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A Coruña
La inteligencia artificial sigue avanzando a gran velocidad y, con ella, crecen también los conflictos legales, éticos y sociales. En una nueva entrega de Derecho Digital, el abogado Víctor Salgado analiza tres cuestiones que están marcando la actualidad: la demanda contra Grok por imágenes manipuladas, el frenazo a una potente IA de vídeo de ByteDance y los avances legislativos en el sistema público de salud.
Demanda contra Grok por imágenes sexualizadas
La polémica ha estallado en Estados Unidos con una demanda colectiva contra Grok, la empresa vinculada a Elon Musk, por la supuesta creación de imágenes sexualizadas mediante inteligencia artificial.
El caso, presentado ante un tribunal federal de California, parte inicialmente de tres menores de edad cuyas imágenes fueron tomadas de redes sociales y manipuladas sin consentimiento. A través de herramientas de IA, esas fotografías fueron alteradas hasta mostrar a las víctimas en situaciones de desnudez, y posteriormente difundidas tanto dentro como fuera de la plataforma.
Se trata de un ejemplo especialmente grave, pero no aislado. Según explica el experto, este tipo de situaciones se están produciendo a gran escala en todo el mundo. La demanda busca ahora que cualquier persona afectada pueda sumarse al proceso, lo que podría multiplicar las responsabilidades económicas para la empresa.
El impacto del hiperrealismo en la reputación
Uno de los elementos más preocupantes es la calidad de las imágenes generadas. El nivel de realismo es tal que, en algunos casos, personas del entorno de las víctimas llegaron a creer que las fotografías eran auténticas.
Esto provoca un daño directo a la reputación y al honor que resulta difícil de medir. Además, todo apunta a que este problema irá en aumento, ya que la tecnología sigue perfeccionándose y facilita manipulaciones cada vez más creíbles.
La advertencia es clara: el riesgo ya no depende únicamente de lo que se publica en redes, sino de lo que otros pueden generar a partir de ese contenido.
ByteDance y el conflicto con Hollywood
En paralelo, otra gran noticia llega desde el ámbito tecnológico internacional. La empresa china ByteDance ha decidido paralizar el lanzamiento global de su generador de vídeo con inteligencia artificial, conocido como Seedance 2.0.
Esta herramienta permitía crear escenas completas a partir de texto, incluyendo vídeos protagonizados por actores famosos sin su autorización. Uno de los ejemplos más virales fue una supuesta pelea entre Brad Pitt y Tom Cruise que, pese a ser completamente falsa, alcanzó una enorme difusión en internet.
El problema no tardó en trasladarse al terreno legal. Productoras y representantes de la industria audiovisual reaccionaron enviando requerimientos formales para exigir el cese de estas prácticas.
Derechos de autor frente a innovación tecnológica
La presión de Hollywood ha llevado a ByteDance a tomar una decisión estratégica: frenar su expansión internacional y limitar el uso de esta tecnología fuera de China.
El conflicto pone sobre la mesa un debate clave: hasta qué punto la inteligencia artificial puede utilizar la imagen y el trabajo de terceros sin autorización. La propiedad intelectual vuelve a situarse en el centro de la discusión, en un escenario donde la tecnología avanza más rápido que la regulación.
Nuevas leyes para la transformación digital en salud
Mientras tanto, en España también se están produciendo avances importantes en materia legislativa. Ha comenzado la tramitación de una ley de transformación digital del sistema público de salud, en este caso en Galicia.
La norma busca integrar herramientas tecnológicas, incluida la inteligencia artificial, para mejorar la atención sanitaria y optimizar la gestión de recursos. No se trata de un cambio menor, sino de una adaptación profunda del sistema a la era digital.
Además, esta comunidad autónoma ya está trabajando en su propia regulación específica sobre inteligencia artificial, lo que la sitúa en una posición adelantada en este ámbito.
Un escenario en constante cambio
Los tres casos reflejan una misma realidad: la tecnología está transformando nuestra vida cotidiana a un ritmo que plantea nuevos desafíos legales.
Desde la protección de la imagen personal hasta los derechos de autor o la digitalización de los servicios públicos, el marco normativo se encuentra en plena evolución. El gran reto será encontrar un equilibrio que permita aprovechar el potencial de la inteligencia artificial sin dejar desprotegidos a los ciudadanos.




