El juicio del lotero arranca con dudas: “Nos dijeron que el premio ya estaba cobrado”
Juicio al lotero por el boleto de 4,7 millones: claves del caso y primeras declaraciones

A CORUÑA (ESPAÑA), 13/04/2026.- Comienza en la Audiencia Provincial de A Coruña el juicio por estafa y apropiación indebida de una Primitiva millonaria, con un premio de 4,7 millones de euros, contra el lotero Manuel Reija (i), que aseguró haber encontrado el boleto e intentó cobrarlo, pero también contra su hermano Miguel (d), que entonces era delegado provincial de Loterías. EFE/Cabalar / Cabalar (EFE)

A Coruña
El juicio contra el lotero acusado de quedarse con un boleto de la Primitiva premiado con 4,7 millones de euros en 2012 ha comenzado a arrojar luz sobre lo ocurrido. En la Audiencia Provincial de A Coruña ya han declarado los primeros testigos, en una causa que enfrenta a dos familias que reclaman el premio.
Primeras declaraciones en la Audiencia Provincial
En esta fase inicial han testificado los responsables de la administración de Loterías ubicada en el centro comercial Carrefour de la avenida de Alfonso Molina, así como el que fuera director de negocios de la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (SELAE) en 2012.
Sus intervenciones han permitido empezar a reconstruir una cronología marcada por contradicciones y decisiones controvertidas en los días posteriores al sorteo.
La llamada que marcó el inicio de la polémica
Uno de los momentos clave relatados en sala tiene que ver con la actuación del entonces delegado provincial de Loterías, Miguel Reija, también acusado en el proceso.
El lotero Antonio Regueira ha explicado que, semanas después de conocerse que el boleto había sido premiado, recibieron instrucciones claras: no seguir investigando porque “el premio ya estaba cobrado”. Sin embargo, con el paso del tiempo se ha constatado que en ese momento el premio aún no había sido reclamado oficialmente.
La reclamación de un cliente habitual
En los días posteriores apareció Manuel Ferreiro, cliente habitual de la administración, asegurando que el boleto premiado era suyo. Defendió esta versión en varias ocasiones e incluso presentó una reclamación formal ante Loterías.
La petición fue rechazada tras no detectarse sus huellas en el boleto. Aun así, su familia continúa hoy reclamando el premio, en paralelo a otra familia que también sostiene ser la legítima propietaria.
El papel de SELAE y el protocolo aplicado
El exdirector de negocios de SELAE, Juan Antonio Gallardo, ha defendido que el organismo actuó conforme al procedimiento habitual en este tipo de situaciones excepcionales.
Según ha explicado, se abrió un plazo de tres meses para que apareciera el propietario del boleto y se revisaron los antecedentes del lotero que aseguró haberlo encontrado. Posteriormente, se solicitó la intervención de la Policía Nacional para intentar identificar al dueño mediante huellas dactilares.
Gallardo ha subrayado que en ningún momento se puso en duda la buena fe del lotero acusado.
Dos familias y un premio que ya asciende a 7 millones
El conflicto judicial se ha intensificado con el paso de los años. La Fiscalía sostiene que el verdadero propietario podría haber sido José Luis Alonso, cuya familia también reclama el premio.
Con los intereses acumulados desde 2012, la cantidad en disputa alcanza ya los siete millones de euros.
Testimonios que evidencian dudas en la gestión
La titular de la administración que vendió el boleto ha reconocido sentirse profundamente afectada por lo ocurrido. Ha recordado la ilusión inicial tras repartir el premio, contrastando con los problemas que surgieron después.
También ha relatado que el delegado de Loterías le aseguró que el boleto lo había encontrado “una persona muy legal”, en alusión al otro acusado, su hermano, sin mencionarlo directamente.
Uno de los aspectos más cuestionados durante el juicio ha sido la falta de revisión de las cámaras de seguridad, una medida que podría haber ayudado a esclarecer quién adquirió el boleto.
Un boleto al portador en el centro del debate
Durante la vista se ha recordado que los boletos de la Primitiva funcionan como títulos al portador, lo que permite que cualquier persona pueda cobrar el premio.
No obstante, desde SELAE se ha insistido en que, ante situaciones excepcionales, es posible solicitar datos adicionales para verificar la identidad del cobrador, algo que en este caso no logró resolver el conflicto.
Delitos imputados y penas solicitadas
La Fiscalía considera que el lotero pudo cometer un delito de estafa o, alternativamente, de apropiación indebida, por el que solicita seis años de prisión.
Para su hermano, entonces delegado provincial, se piden otros seis años por un supuesto delito de blanqueo de capitales o encubrimiento.
Un caso excepcional que sigue abierto
Desde la propia SELAE se ha calificado este episodio como absolutamente extraordinario, al tratarse de un boleto millonario sin propietario claro.
El juicio continuará en los próximos días con la declaración de hasta 32 testigos, cuyas versiones serán determinantes para esclarecer la titularidad del premio y las posibles responsabilidades penales.




