Falta de prevención de riesgos, envejecimiento de los trabajadores y retrasos en las consultas: estos son los motivos que alargan las bajas laborales
Sindicatos y asociaciones médicas rechazan el plan de la Xunta para evitar el absentismo porque "criminaliza a los trabajadores"

Falta de prevención de riesgos, envejecimiento de los trabajadores y retrasos en las consultas: estos son los motivos que alargan las bajas laborales
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Lugo
En el debate sobre el estado de la Autonomía, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, calificó como "un problema" la cantidad de bajas laborales que "limita el desarrollo de Galicia", cifrando en 2.200 millones de euros las "pérdidas" que genera en las empresas.
El gobernante autonómico anunció un refuerzo de las mutuas y la creación de unidades especializadas para la atención y control de bajas por dolencias muscoesqueléticas o de psiquiatría menor, con el objetivo de identificar aquellas "injustificadas" y tramitar las correspondientes actas.
El presidente de la Asociación Española de Médicos de Familia, Lorenzo Armenteros, explica que hay dos tipos de bajas laborales: "Las que corresponden a enfermedad común y accidente no laboral, que son emitidas por el medico de familia o cualquier profesional de la medicina, y por otro lado están las enfermedades profesionales y los accidentes de trabajo, que corresponden íntegramente a la mutua a la que esté afiliada la empresa y el trabajador".
"Cuando es competencia de la mutua, no hay ninguna interferencia que pueda hacer un médico del sistema público de salud", continúa, "sin embargo, si se da el caso contrario la mutua puede ser colaboradora, porque hace un seguimiento en algunos casos, e incluso en algunos casos puede adelantar alguna prueba diagnóstica si el sistema de salud pública se retrasa". También colabora en el seguimiento la inspección médica, y el paciente "puede estar sometido a las revisiones de los tres, pero la decisión final es del médico de familia".
¿Por qué se alargan las bajas laborales?
En la provincia de Lugo, la duración media de las bajas es de 90,73 días, y el promedio es de 77 de cada mil trabajadores. Según el diagnóstico de la situación que hace Armenteros, las bajas se alargan por diferentes motivos, y uno de ellos es el retraso en el diagnóstico. Las listas de espera de la sanidad pública son largas, y esto contribuye a la tardanza en la detección de problemas de salud, y por tanto también en la definición de un tratamiento.
"Nosotros, excepto una radiografía que podemos solicitar de forma urgente, al resto de pruebas tenemos cierta dificultad para acceder", explica, "y el paciente puede estar tres, cuatro, cinco meses esperando por ella o por una consulta con atención hospitalaria si es preciso". "No es culpa ni del propio médico, que hace todo por el seguimiento y el tratamiento del dolor que tiene el paciente, ni del trabajador", concluye, y pide "hacerse cargo de lo que complican la situación estos factores".
"Es un problema más heterogéneo que hacer culpables a los médicos o a los pacientes", concluye. Además, hay otras cuestiones como "el estrés laboral", que no pueden solucionarse desde la medicina. "La precariedad, trabajos discontinuos, temporales, exceso de carga laboral, provocan bajas que al reincorporarse el trabajador, si no ha cambiado la situación, el problema persiste".
"Es un tema más complejo de lo que parece" asegura, y opina que "basar una solución en que hay una pérdida económica o una presión empresarial no es lo acertado". Pide que se dialogue con los médicos, que son "partícipes en la gestión de las bajas", pero "desde luego no los culpables".
"Las bajas no son un problema, sino un síntoma"
Desde la CIG, rechazan la propuesta de la Xunta porque consideran que "criminaliza" a los trabajadores. "Las personas estamos condicionadas a la salud y no somos ilimitados", declara su responsable en la provincia de Lugo, Lois Neto, "y se pretende culpabilizar a los empleados cuando son las víctimas de un sistema que deja a un lado la prevención de riesgos laborales y de la precariedad de la sanidad pública".
Asegura que en el sindicato ven "cada día" a "muchas" personas que están trabajando a pesar de no estar en buenas condiciones para hacerlo: "Lo digo y no me pongo colorado, que hay trabajadores que con una salud muy deteriorada no les dan la baja, o el INSS les da el alta y no se les permite accedere a una incapacidad". Cree que el número de bajas laborales y el tiempo que se alargan se debe a "una serie de factores estructurales" que tienen que ver con "la falta de prevención de riesgos laborales, la precariedad de la salud pública y el envejecimiento de los trabajadores".
Por un lado, coincide con Armenteros en señalar cómo las listas de espera complican el problema. "Si hay que esperar primero para el especialista durante meses o un año, después para que te operen, todo eso influye", reflexiona. Añade además otro punto de vista, y es que "si se dan altas forzosas y no se realizan los procesos de recuperación como corresponde, puede traer otras consecuencias en el futuro y agravar el problema de salud".
En materia de prevención laboral, pone el foco sobre todo en dos sectores. Por un lado, en la industria, que concentra el mayor número de bajas laborales, y por otro el de los cuidados. "En la provincia de Lugo si hablamos de industria nos referimos sobre todo a la ganadería y en general al sector primario, donde hay una carga física importante y la prevención a nivel de ergonomía es prácticamente inexistente", explica. Esto, apunta, tiene "claras repercusiones sobre la salud".
En cuanto al sector de los cuidados, muy feminizado, repara en las trabajadoras de las residencias y sobre todo del Servicio de Axuda no Fogar. "Sobre todo en el SAF la prevención es cero, una mujer va a trabajar a los domicilios en las condicones que hay en cada uno, y si un fregadero esta a una altura muy baja, es lo que hay y se tienen que amañar", detalla. "En una mujer de más de cincuenta años", añade Neto, "todo esto pasa factura".
Este es otra de las causas que identifican desde la CIG, el incremento de la edad de los trabajadores, que solamente en el último año se ha incrementado en más de un 9% y se sitúa ya, en la provincia de Lugo, por encima de los 50 años. "Es ley de vida", asevera, "el cuerpo no aguanta lo mismo con 20 años que con 50, y lo que no se puede esperar es que después de subir la edad media de jubilación, se reduzcan las bajas y las incapacidades, porque es una cuestión natural del aguante del cuerpo".
Olalla Rodil, BNG: "Se está creando un problema que no existe"
Desde el BNG, la diputada lucense en el Parlamento gallego Olalla Rodil califica de "gravísimo" que Alfonso Rueda, "el máximo responsable político en Galicia", haga unas "acusaciones tan graves como estas" contra trabajadores y médicos. Argumenta, además, que se basa en "mentiras" y en datos manipulados.
"Rueda lo que busca es crear un problema que no existe", continúa la nacionalista, "y si hay alguna disfunción es por la falta de personal sanitario para atender como se debe las enfermedades laborales". Lo que intenta la Xunta, cree Rodil, es "cabalgar sobre una mentira para abrirle la puerta a las mutuas y a la sanidad privada para hacer un trabajo que debería estar haciendo la pública". En su opinión, la estrategia de la Xunta debería ir encaminada a "reforzar la sanidad", en lugar de "criminalizar a los trabajadores que si se acogen a este derecho es porque lo necesitan".




