Doña Ana celebra 102 años en Vigo
Su historia refleja la memoria viva de una generación


Vigo
Doña Ana ha cumplido este jueves 102 años en Vigo rodeada de su familia, manteniendo una vitalidad que la convierte en reflejo del envejecimiento activo en Galicia, una de las comunidades más longevas de España. Su historia personal está marcada por una vida dinámica, social y activa.
Durante su juventud, el baile fue una de sus grandes pasiones. Frecuentaba las pistas de baile, donde destacaba especialmente en el vals —con giros en los que sus parejas la elevaban—, aunque su estilo favorito era el charlestón. Su carisma era tal que, según cuenta la propia Ana, tenía que organizar turnos entre quienes querían bailar con ella.
En el ámbito laboral, trabajó durante años en una fábrica de malta, encargándose del empaquetado hasta su cierre. Sin embargo, más allá de su trayectoria profesional, su vida ha estado siempre ligada a la actividad y al contacto social.
Muchos años más
Lejos de una vida sedentaria, Doña Ana continúa hoy participando en actividades en el centro de día Atendo, especialmente en gimnasia y baile. Su familia destaca que nunca ha sido de comer en exceso y que, hasta hace pocos años, utilizaba a diario la bicicleta estática. A ello se suma un factor genético relevante: su madre, su abuela y su bisabuela también superaron los 100 años.
Así, la historia de Doña Ana no solo es motivo de celebración familiar, sino también un ejemplo vivo de un modelo de vida que sitúa a Galicia como referente en longevidad. A sus 102 años, sigue demostrando que la edad no está reñida con la actividad ni con las ganas de disfrutar del día a día. Como bien explica su familia, lo importante es que, la gran Anita, siga viviendo feliz.




