El refugio de los gigantes: el bosque "secreto" de secuoyas a un paso de Vigo
El Monte Castrove esconde la mayor plantación de secuoyas rojas de Europa
Alfredo Maiquez Media
Vigo
A poco más de 25 minutos del bullicio del centro de Vigo, existe un lugar donde el tiempo parece detenerse y la escala de la naturaleza cambia por completo. Se trata del Bosque de las Secuoyas de Poio (también conocido como el Bosque del Recuerdo), una joya botánica situada en el Monte Castrove que permanece como uno de los secretos mejor guardados para los amantes del senderismo y la tranquilidad.
Un regalo de 1992
Este paraje no es un bosque gallego convencional. Su origen se remonta a 1992, cuando el gobierno de Estados Unidos regaló a España 500 ejemplares de secuoya roja (Sequoia sempervirens) para conmemorar el 500 aniversario del viaje de Cristóbal Colón. Hoy, esas pequeñas plantas se han convertido en colosos que superan los 15 metros de altura, creando una atmósfera que recuerda a los grandes parques nacionales de California.
Paz, silencio y vistas a la ría
A diferencia de otras rutas más masificadas de la provincia, el Monte Castrove ofrece una experiencia de soledad y silencio difícil de encontrar. El sendero que atraviesa el bosque es sencillo y apto para todas las edades, permitiendo caminar bajo la sombra de estos gigantes mientras el suelo, cubierto de acículas, amortigua cada paso.
Además del valor ecológico del bosque, la ubicación ofrece una de las panorámicas más privilegiadas de la Ría de Pontevedra, convirtiéndolo en el lugar perfecto para los aficionados a la fotografía o para quienes buscan un picnic con vistas en un entorno casi místico.
Guía rápida para la visita:
-Cómo llegar: Acceso por la carretera que sube al Monte Castrove desde Poio o Meis.
-Dificultad: Baja. Es un paseo llano y circular por la zona de la plantación.
-Recomendación: Llevar calzado cómodo y cámara. Es un lugar especialmente mágico en días de bruma o durante el atardecer.