Los peajes de ser el EuroCelta
En la temporada 16-17 el Celta ganó un solo partido de los últimos 9

El Celta durante la charla de Berizzo en la previa del partido de Old Trafford / NIGEL RODDIS (EFE)

Vigo
Pronto nos hemos olvidado en Vigo de los altísimos peajes, mayores que los de la AP-9, pagados por el Celta en dos de las tres últimas veces que disputó competición europea. En la de la Champions League con Lotina, el equipo estaba disputando los octavos de final en Highbury contra el Arsenal y luchando por intentar salir del descenso. Esa temporada el Celta acabó también en Segunda División después de tener como inquilinos del banquillo a Lotina, Antic y Rafa Sáez y Moncho Carnero. En la penúltima participación europea, en la UEFA, el Celta de Fernando Vázquez avanzaba en la fase de grupos y en las eliminatorias, mientras en la Liga se tambaleaba y sufría un vértigo tremendo. Aquel Celta estaba compitiendo en el Weserstadion de Bremen e intentando puntuar en Liga para intentar salir del descenso. Ni una cosa ni la otra. Fue la temporada 2006-2007.
En la última participación europea antes de la de este año, el Celta de Berizzo afrontaba la competición con una plantilla no excesivamente amplia y con una rotación bastante limitada. El Toto Berizzo, que había sufrido en sus propias carnes lo que fue pasar de la música de segunda a jugar contra el Poli Ejido, se obsesionó totalmente con intentar priorizar la Liga. Y así lo hizo. En la Liga jugaban los titulares y en la fase de grupos muchos de los no habituales sí estaban en el once. Vimos a Álvaro Lemos, Rossi, Carles Planas, José Naranjo o Bongonda salir de cara en muchos de esos partidos de la Europa League. Mientras el Celta seguía cosechando puntos para no tener problemas con la permanencia.
Y el plan le funcionó al Toto Berizzo, que vio cómo el equipo se fue asentando en la zona tranquila de la clasificación, más cerca de arriba que de abajo, mientras se alejaba del descenso. Pero, además, lograba la clasificación para las eliminatorias de la Europa League. Y, a medida que avanzaban las rondas, los titulares pasaban a jugar de cara en esos partidos tan importantes contra el Shakhtar, Krasnodar o Genk. Los deberes de la salvación estaban casi hechos y eso daba la tranquilidad para afrontar las finales europeas. La ilusión fue guiando al Celta en Ucrania para eliminar al gran favorito de la competición, que era el Shakhtar de Paulo Fonseca; también para dejar atrás al Krasnodar, que tenía un potencial económico importante. Llegaron los cuartos de final, que los celestes nunca habían superado, y lo lograron. Y el sueño de las semis y de poder alcanzar la final de Estocolmo fue un subidón de los que no se recuerdan.
Pero de ser euroescépticos en el arranque de temporada a pasar a ser los más europeístas convencidos, tuvo un coste en la Liga. Es importante recordarlo para aquellos que ahora ven cómo el Celta, en medio de exigentes eliminatorias contra Lyon o Friburgo, perdía contra Alavés u Oviedo en casa. En aquella temporada 2016-2017, el equipo celeste solamente ganó uno de los últimos nueve partidos. Fue en la jornada 32 cuando ganó 0-3 en Granada. En la jornada 30, el Celta perdía 3-2 en Mestalla y, cuatro días después, caía en casa 0-2 con el Eibar. No sería la única derrota como local; en la jornada 33 volvía a sucumbir ante el Betis por 0-1 antes de perder en el Pizjuán 2-1 contra el Sevilla. En medio de la vorágine europea, el equipo de Berizzo volvía a perder 0-3 en Balaídos, en esta ocasión contra el Athletic. Mismo resultado en contra que obtuvo en la antepenúltima jornada de Liga cuando visitó La Rosaleda. Los malagueños ganaron 3-0 ante un Celta con la cabeza en otro sitio. En Mendizorroza también cayó por 3-1 y, en el último partido de Liga, no pudo ganarle a la Real Sociedad y acabó el choque con un 2-2.
Con los deberes hechos en la Liga, el Celta hizo un balance de 1 victoria, 1 empate y 7 derrotas con un balance goleador de 11 a favor y 17 en contra. El Celta no marcó en tres de los 9 partidos. Un precedente que puede explicar también la racha que atraviesa el equipo en Liga que perdió en los dos últimos partidos en casa contra el Alavés 3-4 y contra el Oviedo 0-3. Es cierto que, en medio de esos dos partidos fue capaz de asaltar Mestalla y ganar 2-3. El Celta perdió con el Real Madrid pero, después, fue capaz de empatar contra el Betis en el Benito Villamarín.
Y este bajón exclusivo del Celta. El Betis, que ayer perdía en casa 2-4 con el Sporting de Braga y quedaba eliminado, también atraviesa su peor racha en Liga desde que Pellegrini es su entrenador: 7 partidos consecutivos sin ganar. Los béticos empataron 1-1 con el Rayo y 2-2 con el Sevilla en su propio estadio de manera consecutiva. Después llegó una dura derrota en Getafe por 2-0 antes del empate del Celta en el Villamarín y la nueva derrota como visitante en San Mamés (2-1). El Espanyol también fue capaz de puntuar en Sevilla (0-0) y los de Pellegrini no pasaron del empate el pasado fin de semana en El Sadar (1-1). Siete partidos con un balance de 0 victorias, 5 empates (4 en casa y uno fuera) y 2 derrotas. El balance de goles es de solo 6 goles a favor y 9 goles en contra.

Jacobo Buceta
Periodista de Radio Vigo-Cadena Ser desde 1998. Director de Hoy por Hoy Vigo desde 2008 y narrador de...




