El colegio Carmelitas de La Unión 'inventa' soluciones para los problemas de su tierra
Alumnos de la ESO desarrollan proyectos para valorizar los residuos de la bahía de Portmán y crear cajas nido inteligentes que detectan incendios

Entrevista Colegio Carmelistas de La Unión
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Cartagena
En el colegio Nuestra Señora del Carmen (Carmelitas) de La Unión, la ciencia no se queda encerrada en los libros de texto. Allí, los alumnos de la ESO, capitaneados por el veterano profesor Ginés Caparrós, han decidido que los problemas que ven cada día al salir de clase —como la parálisis de la bahía de Portmán o la amenaza de los incendios— son, en realidad, retos que ellos mismos pueden ayudar a resolver.
El profesor que busca 'la nueva dimensión' de la docencia
Con casi tres décadas de experiencia, Ginés Caparrós admite que proyectos como estos le han devuelto el entusiasmo. Frente al tópico de una juventud "desconectada" por las redes sociales, Ginés defiende el potencial de sus alumnos: "Ellos observan que son problemas reales y ven que, con unas cuantas horas de trabajo, se puede llegar a dar una solución. Me entusiasma ver las ganas que ponen en transformar los problemas que tenemos", explica el docente.

El colegio Carmelitas de La Unión 'inventa' soluciones para los problemas de su tierra / ser

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La tecnología, como la Inteligencia Artificial, es una aliada en clase, pero con límites claros. Caparrós apuesta por la formación crítica: "La IA es un instrumento válido, pero tiene que complementarnos, no suplirnos. Hay que enseñarles a usarla como antes usábamos una calculadora en bachillerato; que no sea darle a un botón y que te haga el trabajo", matiza.
El 'imán' de Sebastián para limpiar Portmán
Uno de los proyectos más ambiciosos es el que lidera Sebastián González, alumno de 4º de la ESO. Su objetivo es la bahía de Portmán, marcada por el vertido de 67 millones de toneladas de estériles mineros. Sebastián no se resigna a ver la bahía como un cementerio de metales y propone usar el magnetismo para "reciclar" el entorno.

El colegio Carmelitas de La Unión 'inventa' soluciones para los problemas de su tierra / Colegio Carmelitas de La Unión

El colegio Carmelitas de La Unión 'inventa' soluciones para los problemas de su tierra / Colegio Carmelitas de La Unión
"Si usamos un método llamado magnetismo, podemos recoger de esos estériles parte metálica, como la magnetita, y darle un uso dentro de la industria o la construcción", detalla Sebastián con una madurez sorprendente. Para él, es una cuestión de justicia generacional, movido por lo que le contaban sus abuelos sobre los veranos en los que la bahía era un paraíso de aguas cristalinas: "Confío en que, si alguna empresa decide aplicar lo que estamos probando, la restauración de Portmán esté más cerca que nunca".
Cajas nido que "huelen" el humo
En paralelo, la naturaleza encuentra otra aliada en Cecilia López, de 3º de la ESO. Su equipo está desarrollando cajas nido para pájaros que son, en realidad, sofisticados centinelas del monte. Estas cajas esconden un sensor de dióxido de carbono que detecta la combustión mucho antes de que se produzca la primera llama visible.

El colegio Carmelitas de La Unión 'inventa' soluciones para los problemas de su tierra / Colegio Carmelitas de La Unión

El colegio Carmelitas de La Unión 'inventa' soluciones para los problemas de su tierra / Colegio Carmelitas de La Unión
"La idea es que detecte el incendio y envíe una señal al móvil inmediatamente. Una colilla o un cristal pueden provocar un desastre, y detectarlo a la mínima salvaría el medio ambiente", sigue Cecilia, quien reconoce que le "destruye" ver el deterioro del planeta. Actualmente, el equipo se encuentra en plena fase técnica: "Estamos soldando cables y estabilizando el sensor para que el funcionamiento sea perfecto".
Una red de apoyo gratuita y local
Lo que hace especial a esta iniciativa es que ha desbordado las paredes del colegio. Expertos de la UPCT, ingenieros de telecomunicaciones como Antonio —que enseña programación a los chavales de forma altruista— e incluso antiguos alumnos que ahora investigan en universidades de Chile, se han volcado en ayudar.
Para Ginés Caparrós, este respaldo externo es la prueba de que el proyecto tiene un valor real: "Cuando encuentro todo este apoyo de manera gratuita, me doy cuenta de que estos proyectos son importantes, ya solo para despertar el interés científico, pero también porque nos importan; es la realidad que tenemos más cercana".
Con estas iniciativas, el colegio Carmelitas de La Unión reafirma que la mejor forma de enseñar ciencia es mirando de frente a los retos que los alumnos tienen, literalmente, a la puerta del colegio.

Teresa García Navarro
Licenciada en Filología Hispánica y en Periodismo. Más de 30 años ligada a la comunicación. Comenzó...




