Ginés, María Inmaculada y Cristian cumplen su sueño en la Academia General del Aire
De la vocación temprana de Ginés al ingreso tardío de María Inmaculada con 29 años: tres historias de esfuerzo que hoy han recibido el reconocimiento de su ciudad junto con el resto de compañeros

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Cartagena
125 cadetes de la Academia General del Aire han sido recibidos en el Ayuntamiento de Cartagena, entre los que destacan tres nombres propios: Ginés, María Inmaculada y Cristian. Son los tres cartageneros de la promoción que hoy han regresado a su ciudad vistiendo un uniforme que, para ellos, representa mucho más que una profesión.

Ginés, María Inmaculada y Cristian cumplen su sueño en la Academia del Aire / ser

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Ginés Bermúdez del Amor tiene claro que estar hoy aquí es la meta de un camino que empezó mirando al cielo cuando era pequeño. “Yo no tengo familia militar, soy el primero, pero ver los aviones pasar por encima de mi casa todas las mañanas hizo crecer ese espíritu militar que hoy está en su máximo esplendor”, explica. El joven, que aspira a ser piloto, reconoce que el apoyo familiar ha sido la clave para superar las exigentes pruebas de acceso: “Mis padres me han apoyado incondicionalmente, me han acompañado a todas las pruebas físicas y sin ellos no estaría hoy aquí vistiendo este uniforme”. Sobre su futuro, prefiere ser cauto y centrarse en el día a día porque “queda mucha Academia, muchos exámenes y muchas fases; prefiero ir curso a curso sacando las cosas lo mejor posible”.

Ginés, María Inmaculada y Cristian cumplen su sueño en la Academia del Aire / ser

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El éxito de la vocación tardía
Una historia muy distinta es la de María Inmaculada Verdú Pérez, que decidió dar el paso tras graduarse en Derecho y Ciencias Políticas. “He ingresado con 29 años recién cumplidos; de lo único que me arrepiento es de no haberlo hecho antes con 18 añitos como mi compañero”, confiesa. A pesar de venir de una familia de tradición militar, su camino fue más largo, algo que le permite valorar el éxito de otra manera. “No somos superdotados, somos gente normal que quiere perseguir su sueño y al final quien lo lucha lo consigue, como todo en la vida”, afirma convencida. Ahora, desde el Cuerpo de Intendencia, se encarga de la gestión económica para que el engranaje del Ejército funcione: “Para que mi compañero vuele, alguien tiene que comprar las cositas”, bromea.

Ginés, María Inmaculada y Cristian cumplen su sueño en la Academia del Aire / ser

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"Una familia dentro de la Academia"
Cristian Fuentes Delgado, también destinado al Cuerpo de Intendencia, comparte ese sentimiento de orgullo al caminar por las zonas que han formado parte de su vida desde niño. “Cuando nos bajábamos del autobús y caminábamos por el puerto lo pensaba: es muy bonito vestir con esta nueva piel y pasear por donde tantas veces hemos paseado, pero esta vez de forma especial”, relata. Cristian, cuyo padre y tío sirvieron en la Armada, destaca el cambio radical que supone el ingreso en la AGA: “Al principio se hace muy duro porque el choque de realidad de la vida civil a la militar es complicado, pero se va creando una familia y los valores que nos transmiten son lo más bonito”.

Ginés, María Inmaculada y Cristian cumplen su sueño en la Academia del Aire / ser

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Para los tres, el objetivo de este miércoles no era solo recibir la felicitación de la alcaldesa, sino disfrutar de la sensación de haber vuelto a casa con el deber cumplido. “Mi sueño ya está cumplido, que es pertenecer a las Fuerzas Armadas; el resto viene solo”, concluye María Inmaculada, resumiendo el sentir de estos tres cartageneros que hoy han lucido sus uniformes en su ciudad natal.




