El 46% de los empresarios afirma haber sufrido un impacto negativo en su negocio por el absentismo laboral
CROEM y Cámara de Comercio de Murcia han incluido un módulo especial sobre el absentismo laboral en el informe sobre el Indicador de Confianza Empresarial (ICE)

De izquierda a derecha, Javier Celdrán (PwC); Miriam Fuertes, presidenta de la Cámara Comercio Murcia, y Miguel López Abad, presidente de CROEM / Juanjo Asensio

Murcia
Los empresarios de la Región de Murcia han incluido por primera vez el absentismo laboral como uno de los principales factores que limitan la actividad empresarial, junto con la falta de personal cualificado, el aumento de la competencia y el de los costes laborales, según el último informe sobre el Indicador de Confianza Empresarial (ICE).
El informe, que se ha presentado este lunes, está elaborado por la consultora especializada PwC para la patronal regional CROEM y la Cámara de Comercio de Murcia, y sitúa este índice en 30,6 puntos en el segundo semestre de 2025, dos puntos por debajo del semestre anterior, con una presión de cara al primer semestre de 2026 de 28,2 puntos.
Son datos, ha indicado el director de PwC en la Región de Murcia, Javier Celdrán, que muestran un nivel de confianza elevado, si bien se detecta una cierta desaceleración en esas perspectivas, que se tomaron cuando aún no se había iniciado la guerra en Irán.
Según el informe, los principales factores que los empresarios encuestados, más de 300, consideran que limitan su actividad, son la escasez de personal cualificado, que citan más de un tercio de los entrevistados (el 36 por ciento), seguido del aumento de la competencia y el de los costes laborales (ambos con un 34 por ciento) y el absentismo laboral (26 por ciento).
Este último factor no había sido señalado en el informe del primer semestre de 2025, y el gran incremento que ha registrado en este análisis ha llevado a la consultora a plantear un apartado monográfico en su estudio sobre esta cuestión.
Así, un 66 por ciento de los encuestados afirmaron que en el número de bajas laborales se han incrementado en su empresa, frente al 26 por ciento que cree que l cifra se mantuvo estable, y también un 63 por ciento piensa que las bajas son ahora más largas, frente al 26 por ciento que dijo que la duración de las mismas se mantuvo.
Un 28 por ciento de las empresas que dijeron haber tenido bajas laborales no sufrieron un impacto en su cifra de negocio a consecuencia de las mismas, mientras que un 46 por ciento afirmó que sí lo tuvieron.
En concreto, hay un 29 por ciento de esos empresarios que dijeron que su cifra de negocio bajó un 10 por ciento por motivo del absentismo, mientras que un 13 por ciento reconoció caída entre el 10 y el 30 por ciento, y un 4 por ciento de los consultados dijo que el absentismo supuso una reducción de su cifra de negocio por encima del 30 por ciento.
Casi tres cuartas partes de los empresarios consideran que las bajas han llevado a una pérdida de productividad y competitividad para su empresa, un 63 por ciento dice que provocaron un aumento de los costes laborales y un 29 por ciento, que se generó un deterioro del ambiente laboral.
Según el informe, cuando una empresa se enfrenta a una baja, en casi la mitad de los casos, un 49 por ciento, el trabajo lo asumen otros empleados de la propia plantilla, mientras que un 48 por ciento opta por contratar personal de sustitución.
También un 44 por ciento de los encuestados respondieron que redujeron los niveles de producción, y un 21 por ciento, que externalizaron actividades.
Preguntados por las medidas que se deberían poner en marcha para reducir el absentismo, un 61 por ciento consideró como opción prioritaria establecer un mayor control y seguimiento de las bajas por parte del sistema público de salud.
También consideraron esencial una mayor agilización en la realización de pruebas diagnósticas (49 por ciento), y aumentar la capacidad de intervención de las mutuas de trabajo (46 por ciento).
Les siguen muy de lejos las medidas que puede tomar la propia empresa, como establecer plus por productividad u objetivos (25 por ciento), adoptar medidas de conciliación como el teletrabajo o la adaptación de la jornada (17 por ciento), fomentar la solidaridad entre los trabajadores (13 por ciento), mejorar las condiciones laborales (10 por ciento) o fortalecer la prevención de riesgos (7 por ciento).
En este sentido, el presidente de la patronal regional CROEM, Miguel López Abad, ha reclamado que las mutuas puedan actuar “de oficio” en el control y seguimiento de las bajas laborales y que se avance en la digitalización del sistema sanitario para evitar la situación actual en la que “las bajas se eternizan durante meses o año”, una situación, ha dicho, que no se puede normalizar.
En este sentido, López Abad ha asegurado que la patronal no puede determinar cuántas de estas situaciones de absentismo son un fraude, “pero lo hay”: “Desde 2018 hay un crecimiento exponencial de las bajas que no es que lo intuyamos, es que son datos”, ha subrayado.
Este aumento del absentismo lo ha vinculado con que “las políticas que se están llevando a cabo no son las correctas” porque, en su opinión, el estado ha generado “una sobreprotección que incentiva la bajas” ya que un trabajador que está en casa “cobra lo mismo, incluso un poco más” que trabajando, según ha lamentado, por lo que ha exigido mayor control de estas situaciones.




