La historia de Pilar Zapata, la joven condenada a muerte que da rostro a 'Color y Memoria' en Murcia
El Palacio de las Balsas acoge una exposición que recupera fotografías familiares de personas represaliadas por el franquismo y las devuelve al presente a través del arte

Vicente J. Medrano y Alfonso Martínez hablan de 'Color y Memoria'
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Murcia
Murcia mira estos días a su pasado reciente desde el arte. El Palacio de las Balsas abre sus puertas a Color y Memoria, una exposición que recupera antiguas fotografías familiares en blanco y negro para poner rostro, nombre y humanidad a hombres y mujeres represaliados por el franquismo. Imágenes que durante décadas permanecieron guardadas en álbumes privados y que hoy regresan al espacio público como herramienta de memoria democrática.
La muestra se inaugura este martes, 14 de abril, coincidiendo con el aniversario de la proclamación de la II República. Está organizada por la Federación de Asociaciones de Memoria Histórica de la Región de Murcia y cuenta con la colaboración de la Delegación del Gobierno, que ha cedido el espacio. El acto de apertura estará presidido por el delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Lucas.
Investigación histórica detrás de cada retrato
Detrás de Color y Memoria hay años de investigación y un trabajo colectivo que une documentación histórica y creación artística. El investigador de la Memoria Vicente Juan Medrano es uno de los impulsores del proyecto y quien ha reconstruido las historias que ahora se muestran.
Durante cuatro años, Medrano analizó más de 20.000 procedimientos conservados en el Archivo Naval de Cartagena, relacionados con la represión franquista en la Región de Murcia. De ese trabajo salió el libro Consejos de guerra a mujeres condenadas en la Región de Murcia (1939-1944) y, posteriormente, la idea de sacar esos nombres del archivo para llevarlos a una exposición abierta a la ciudadanía.
"Muchas de estas fotografías nunca habían salido del ámbito familiar", explica. Personas ejecutadas, encarceladas, torturadas o fallecidas en prisión que quedaron relegadas al silencio durante décadas vuelven ahora a ocupar un lugar en la historia colectiva.
Pilar Zapata Cánovas, una historia que lo resume todo
Entre todas las historias que recoge la muestra, una destaca por su dureza y por su valor simbólico: la de Pilar Zapata Cánovas. Tenía 23 años cuando fue condenada a muerte. La pena le fue conmutada por 30 años de prisión, pero su familia quedó prácticamente aniquilada por la represión.
Su padre murió cumpliendo condena en prisión, dos de sus hermanos fueron ejecutados en el cementerio de Espinardo, otros fallecieron encarcelados en el norte de España, su hermana estuvo condenada a prisión y su cuñado también fue ejecutado. "Su caso muestra cómo la persecución no fue solo individual, sino también familiar", explica Vicente Juan Medrano.
Una historia atravesada por el miedo y el silencio que, como tantas otras, nunca apareció en listas oficiales ni fue contada en voz alta dentro de las propias casas.
El color como forma de reparación simbólica
La parte artística del proyecto corre a cargo de Alfonso Martínez, licenciado en Bellas Artes y profesor de Secundaria. Martínez ya había desarrollado una experiencia similar en Galicia y decidió trasladarla a Murcia tras contactar con las asociaciones memorialistas de la región.
"En muy poco tiempo me llegaron decenas de fotografías y relatos familiares", recuerda. A partir de ahí comenzó un trabajo de intervención artística que no busca embellecer, sino devolver presencia y dignidad a esas personas a través del color.
"El arte es mi forma de comunicar. Aquí es una herramienta de homenaje, de dignificación y de rescate del olvido impuesto durante 40 o 50 años", señala el artista.
Mirar el pasado para entender el presente
Tanto investigadores como artistas coinciden en el valor divulgativo del proyecto. Para Alfonso Martínez, iniciativas como Color y Memoria son especialmente necesarias en un momento en el que advierte que "los grandes desastres del siglo XX corren el riesgo de quedar demasiado lejos y olvidarse". "Reconocer los errores del pasado es fundamental para evitar que se repitan", subraya.
Color y Memoria propone así una mirada pausada al pasado reciente, invitando al visitante a detenerse ante cada rostro y a entender que detrás de cada imagen hay una vida interrumpida y una historia familiar marcada para siempre.

Paco Sánchez García
Procedente de la emisora de su pueblo (Bullas), desde 2004 forma parte de la SER, siendo su primer destino...




