Ser madre también cambia el deseo y hablarlo en voz alta ayuda más de lo que parece
La sexóloga Anna Gil Wittke aborda en Hablando Claro cómo la maternidad transforma la vida sexual sin culpas, sin exigencias y sin compararse con el antes
Anna Gil Wittke: la vida sexual de las madres
Murcia
La maternidad lo cambia todo. El cuerpo, los horarios, las prioridades… y también la vida íntima. De esto último se habla poco, casi siempre en voz baja, como si ser madre y seguir siendo mujer no cupieran en la misma frase. Precisamente para romper ese silencio, el espacio Hablando Claro de Hoy por hoy Murcia ha puesto esta semana palabras a una realidad compartida por muchas mujeres: cómo cambia la sexualidad tras ser madre.
Coincidiendo con la cercanía del Día de la Madre, la psicóloga y sexóloga Anna Gil Wittke, responsable del Instituto de la Pareja, ofreció una mirada honesta y sin moralinas sobre el deseo, el cansancio y la presión que aparece tras la maternidad. "Las madres siguen teniendo sexualidad, por supuesto que sí. Pero no se vuelve a lo de antes: se construye algo nuevo", explicó.
Cuando la cabeza va por delante del cuerpo
Uno de los grandes cambios, según Gil Wittke, no está tanto en el cuerpo como en la mente. Sobre todo en las primeras etapas, cuando hay bebés. "El cerebro de la madre está completamente enfocado en ese cuidado, y eso es natural y necesario", señaló.
Ese foco constante en las necesidades de los demás deja poco espacio para preguntarse qué apetece o qué se necesita a nivel personal. El resultado más habitual es un descenso del deseo sexual, algo común tras la maternidad. El problema aparece cuando ese cambio se vive con culpa o como un fallo.
"Cuando entran los 'debería', cuando el deseo se convierte en obligación, ahí es donde se cronifica el malestar", advirtió la sexóloga.
El cuerpo que cambia… y se juzga
El cuerpo también se transforma, pero no siempre se le permite hacerlo. Estrías, barriga, pecho, peso. Tras gestar una vida, muchas mujeres sienten la presión de "volver a ser como antes", como si el cambio fuera algo que corregir.
Anna Gil Wittke invitó a fijarse en un gesto cotidiano que pasa inadvertido: qué se dice una mujer a sí misma cuando se mira desnuda al espejo. Ese diálogo interno, aparentemente inofensivo, condiciona el deseo mucho más de lo que parece.
"Si el mensaje es que no soy atractiva o no soy suficiente, eso afecta directamente a cómo me siento en una relación íntima", explicó. Esa mirada crítica se cuela después en los encuentros sexuales, generando desconexión y dificultando el disfrute.
Cansancio, culpa y desconexión
A todo esto se suma la dificultad para estar realmente presente. "Durante el día una madre está apagando fuegos constantemente. Luego intenta concentrarse en el placer, pero la mente se va al reloj, a lo que queda por hacer, al cansancio", relató.
Cuando además aparecen reproches -propios o de la pareja-, el círculo se cierra: menos disfrute genera menos deseo. Y el deseo, recordó Gil Wittke, no nace de la exigencia. "Deseamos lo agradable, no lo que se vive como evaluación o presión".
La sexualidad no desaparece, insiste, se transforma. Y puede incluso mejorar si se construye desde el momento vital actual, no desde la comparación constante con el pasado.
Hablarlo en pareja (y no solo cuando hay tensión)
La comunicación es clave, pero no desde el enfado. "Un error muy frecuente es hablar solo de lo que no funciona y hacerlo cuando ya hay tensión", señaló. La propuesta es buscar espacios tranquilos para hablar sin reproches: explicar bloqueos, límites, necesidades y también pequeños gestos que ayudan.
Desde recuperar besos sin que siempre lleven al mismo sitio, hasta cuidar aspectos tan poco románticos como el descanso o el reparto de tareas. "La relajación conecta con el deseo", recordó.
Darse permiso para una nueva etapa
El mensaje final fue claro: no hay que volver atrás ni cumplir expectativas ajenas. La sexualidad se aprende, se cuida y se adapta a cada etapa vital, también cuando llega la maternidad.
"Se trata de reconocerse, escucharse y darse permiso", resumió Anna Gil Wittke. Hablarlo en voz alta, aunque incomode al principio, suele ser el primer paso para reconectar.
Paco Sánchez García
Procedente de la emisora de su pueblo (Bullas),...Procedente de la emisora de su pueblo (Bullas), desde 2004 forma parte de la SER, siendo su primer destino Cadena SER Noroeste (Caravaca de la Cruz). En 2011 pasó a formar parte de Radio Murcia - Cadena SER. En la actualidad presenta y dirige Hoy por Hoy Murcia, labor que compagina con sus estudios de Periodismo en la Universidad de Murcia (UMU).