Sociedad

La aplaudida respuesta de un restaurante a la reseña más surrealista: "La próxima vez el rodaballo te lo pescas tú, primo"

El dueño de un restaurante en Lloret de Mar 'entra al trapo' tras recibir una crítica por la calidad del servicio

Una camarera toma nota en una tablet. / Klaus Vedfelt

Los responsables del restaurante Vela Mar, en Lloret de Mar (Girona), han recibido multitud de mensajes de apoyo en Twitter tras su respuesta a un cliente que criticó los servicios del local en las reseñas de Google. "Sitio postureta que aparenta ser lo que no es. El encargado de la terraza, mal. No dejó de mirar el móvil (para ser más concretos el WhatsApp) ni cuando estábamos pagando (desconecta un poco, bro). Las dos estrellas se las pongo por el tartar de rodaballo, estaba bueno", reza el texto.

Unas líneas más abajo puede leerse la réplica del restaurante, compartida desde la cuenta Soy Camarero. "Menuda reseña, campeón. La hemos tenido que leer tres veces y ni así", comienza. "¿Aparentamos ser lo que no somos? Algunas veces hay clientes que no encajan o que tienen una idea equivocada del local. Aun así, son bienvenidos", prosigue el texto.

Después llega la parte más aplaudida, en la que los dueños del restaurante explican el motivo de que sus camareros miren un pantalla: "Los camareros o encargados llevan comanderos digitales, no móviles; y no son "bros", son profesionales del sector que se esfuerzan mucho para atender hasta a clientes como tú. El próximo día el rodaballo te lo pescas tú, primo".

Reseñas en la era del 'troleo'

No es la primera vez que un restaurante recibe un comentario peculiar, ni la primera que los dueños del local entran al trapo. El pasado mes de abril, por ejemplo, trascendió la historia de un comensal insatisfecho que acudió a un restaurante durante sus vacaciones de Semana Santa en el Valle del Jerte y se sentó a la mesa una hora más tarde del momento fijado en la reserva.

La respuesta de los dueños del local no tiene desperdicio. "Te levantas una buena mañana, y vas al médico. Te sientas pacientemente a esperar tu turno, y los pacientes van pasando a consulta de uno en uno. Sales del médico y te acercas a la oficina de Correos a recoger un paquete. Coges tu número en la maquinita y esperas pacientemente a que te llegue el turno. La chica de la oficina los atiende por orden, de uno en uno. Luego te pasas por la carnicería a hacer unas compras, pides la vez y haces cola sin rechistar y resignándote a esperar quince minutos a que te atiendan, pues el carnicero no puede atender a más de una persona al mismo tiempo. Después al supermercado, y lo mismo. De uno en uno. En el Ayuntamiento. En la papelería. En la taquilla del cine. Llamas a atención al cliente de tu compañía telefónica y resulta que no pueden atender más de una llamada al mismo tiempo", comienza el extenso mensaje.

Tras esta narración, el representante del restaurante denunciaba que esta concepción se ve alterada en determinadas profesiones, como la hostelería: "Luego te toca acudir a tu puesto de trabajo. Aquí la cosa cambia. Da igual que lleguen ocho, veinte, un autobús del imserso o las legiones del ejército imperial de Marco Ulpio Trajano. Debes apañártelas para servirlos a todos al mismo tiempo. Porque cuando un ser humano posa sus nalgas en la silla de un bar, cada microsegundo que pasa sin tener una bebida en la mano le va hirviendo más la sangre y colmando su paciencia”, apostillaba notablemente molesto, pero sin perder la compostura".

Así fue la reseña de un cliente insatisfecho porque le sentaron una hora tarde.

Algo parecido ocurrió el pasado mes de junio, cuando un cliente mostró su descontento por llegar a un restaurante a las 15:37 y no poder pedir comida porque "cierran las comandas a las 15:30". "Nos llama la atención que comente la poca profesionalidad. Permítame como empresario de hostelería comentarle lo que profesionalidad en este sector", recibió como contestación. "Profesionalidad es tener al 90% de la plantilla con contrato indefinido a jornada completa cumpliendo minuciosamente el convenio de hostelería, así como los días de descanso y jornada laboral de los trabajadores", expresaba Viró Gastrobar en su mensaje.

Lejos de concluir aquí, el escrito añadía: "Qué fácil es valorar la poco profesionalidad de un personal que esta cumpliendo con sus obligaciones y terminando su jornada laboral". "Tengo serias dudas de que un banco le permita hacer un ingreso en ventanilla a las 14:10 horas o un comercio le dé servicio a las 20:40", ejemplificaba el responsable del local.

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