Cine y TV

"Es feísimo": Carlos Sobera se ve obligado a poner fin a una cita de 'First Dates' tras la nula conexión entre sus comensales

Celestina no encontró en Antonio al hombre que buscaba

Carlos Sobera acompaña a Antonio a la puerta. / First Dates

Madrid

Celestina llegaba el pasado jueves al restaurante de First Dates con el objetivo de encontrar a esa persona tan especial que tanto tiempo llevaba buscando. Entre otras cosas, esta mujer de 72 años le pedía al programa un hombre alto, moreno y alegre que no fuera celoso. Una pareja, que no fumara ni bebiera, y que se comiera todas las comidas del mundo: "De esos que le pones una paella y se come dos cucharadas". En resumidas cuentas, un hombre que pudiera seguirle el ritmo y que le acompañara en cada uno de los viajes que hace. Sin embargo, la ilusión por encontrar a esa media naranja se desvanecía en un abrir y cerrar de ojos.

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Tras charlar con su invitada, Carlos Sobera le daba la bienvenida a Antonio, quien reconocía frente a las cámaras de Cuatro que simplemente estaba buscando una mujer con la que vivir el resto de sus días. No obstante, esa no iba a ser Celestina. Así se lo hacía saber a Matías, a quien le explicaba que no le había gustado ni un pelo la persona con la que le habían emparejado: "Ay, no me gusta". En declaraciones a las cámaras del programa, Celestina continuaba cargando contra un Antonio que sí que se mostraba dispuesto a conocerla: "¿Pero qué me han traído? Si parece mi abuelo. Es feísimo, ¿es que no le has visto tú? ¡Ay, que feo de hombre!".

"Me ha caído tan gordo que no me salían las palabras"

A pesar de que Celestina no quería seguir conociendo a su cita, esta decidía sentarse a cenar en una de las ya clásicas mesas del programa. Una vez allí, Antonio le explicaba a Celestina que llevaba viudo desde hacía 15 años y que estaba buscando a una mujer con la que volver a convivir, ser feliz y viajar. Sin embargo, la comensal le dejaba claro rápidamente que no iba a ser ella: "Me parece muy bien, pero te veo muy mayor para mí aunque sea mayor". Aunque ambos tenían la misma edad, la mujer aseguraba que su cita parecía tener unos 80 años.

Por esa misma razón, la protagonista de esta historia decidía no seguir conociendo a su cita. A pesar de que Antonio le ofreciera la posibilidad de seguir charlando, ya "hablando se entiende la gente", la comensal ya estaba completamente fuera de la cita y solo estaba contando los segundos para marcharse del restaurante: "Solo me he fijado en su cara y en el hecho de que está jorobado". Mientras que Antonio le preguntaba por sus pretensiones, Celestina se quedaba completamente callada y hacía caso omiso a su pareja: "Me ha caído tan gordo que no me salían las palabras".

"Yo pedía otra clase de hombre"

A partir de este preciso instante, Celestina se pasó gran parte de la cita explicándole a Antonio que no era el tipo de hombre que venía buscando: "Perdóname, pero es que yo pedía otra clase de hombre". A pesar de que Antonio le preguntó en varias ocasiones qué tipo de hombre era el que venía buscando, Celestina decidía no contestarle: "No le he respondido a nada porque no me gustaba". Después de comprobar que la cita no daba para más, Carlos Sobera decidía poner fin a la misma.

Algo que sentaba bastante mal a Antonio, quien no entendía que Celestina le hubiera ignorado durante gran parte de la cita y que hubiese querido marcharse sin conocerse. Bajo su punto de vista, la comensal tendría que haberse quedado hasta la decisión final y, una vez allí, haberle dado calabazas. Sin embargo, el hecho de que se marchara tan temprano le impidió incluso cenar. Un problema que Carlos Sobera trataba de solventar rápidamente, pues le aseguró que no se iba a ir a casa sin comer nada y que le traería de vuelta nuevamente al programa con el objetivo de que encontrara el amor.

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