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¿Por qué se celebra la noche de San Juan y cuál es el origen de las hogueras en la playa?

La festividad de origen pagano ha sido adoptada por el cristianismo para conmemorar a San Juan Bautista

Hoguera San Juan

Es tradición saltar hogueras en la Noche de San Juan

La noche de San Juan mezcla tradición, superstición y misticismo. Para muchos, es una de las noches más mágicas del año, en la que los rituales con agua y fuego dan la bienvenida al verano, mientras que para otros no es más que una de tantas celebraciones católicas que, dependiendo del calendario laboral de cada comunidad autónoma, puede convertir el fin de semana en un jugoso puente en el que irse de escapada.

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Lo que no admite duda es que, por un motivo o por otro, el 24 de junio es una fecha especial. ¿Pero de dónde viene la celebración de San Juan? ¿Cuál es el origen de tradiciones tan peculiares como saltar hogueras en la playa, quemar deseos o lavarse la cara a medianoche?

Pese a que la versión de la festividad que ha llegado a nuestros tiempos tiene un marcado sentido católico, lo más probable es que sus raíces se fundan con los ritos paganos de civilizaciones anteriores al cristianismo. Es bien sabido por los historiadores que muchas civilizaciones de la Antigüedad celebraban el solsticio de verano. Lo que no se conoce con exactitud es por qué.

Una teoría apunta a que, para dar explicación a la noche más corta del año (la del 21 de junio), ciertas culturas que deificaban al Sol contaban la leyenda de que el astro rey estaba enamorado de la Tierra y este día se negaba a abandonar a su amada. Para rendir culto a esta relación y como forma de llamar a la fertilidad, encendían hogueras y hacían rituales con agua durante el solsticio de verano.

Los celtas llamaban a esta festividad Alban Heruin. En ella acudían a lugares de culto espiritual y encendían grandes fogatas que bendecían para garantizar la protección de sus cultivos y pedir fertilidad para las mujeres. Según sus tradiciones, el año se dividía en dos partes de seis meses. Una representaba en mundo de la luz (Samos); y la otra, el de las sombras (Gamos). El solsticio de verano marcaba la entrada de la segunda mitad. El Samhain —origen del actual Halloween— marcaba el comienzo del invierno.

Las celebraciones paganas del solsticio de verano también tienen mucho arraigo en países que estuvieron habitados por pueblos germánicos, como Letonia, Lituania, Noruega, Dinamarca, Suecia, Finlandia o Estonia. Allí, la festividad se conoce como Litha y se encendían hogueras para protegerse de los espíritus malignos, que vagaban libremente cuando el Sol se ponía por el sur.

El cristianismo adaptó la tradición

Los cristianos adoptaron esta tradición pagana en su propia conmemoración del nacimiento de San Juan Bautista. En sus escritos, la Biblia indica que el santo nació el 24 de junio, coincidiendo con las tradicionales festividades en honor al Sol. Esta relación con el fuego, además, viene estrechamente ligada al santo ya que en el cristianismo se explica que el padre de Juan Bautista, Zacarías, hizo encender una hoguera con su nacimiento para hacer saber a sus allegados que su hijo había llegado. Así, los cristianos tienen la costumbre de encender grandes hogueras para festejar el santoral desde hace miles de años.

Rituales de la Noche de San Juan

La noche de San Juan viene acompañada de creencias y supersticiones para festejar el nacimiento de San Juan Bautista o a modo de culto al Sol, que desde esa noche pierde fuerza a medida que los días se van acortando, llevándonos poco a poco a la temporada otoñal. La fiesta de origen pagano fue adaptada por el cristianismo desde hace siglos y estos son algunos de los rituales que se llevan a cabo para marcar el día:

  • Saltar hogueras. Esta es la tradición más establecida en nuestro país saltando el fuego con el objetivo de deshacernos de los pensamientos negativos y atraer la buena fortuna. Existen distintas creencias en algunas comunidades autónomas. Por ejemplo, para los gallegos, es necesario saltar la hoguera nueve veces, mientras que en Alicante y Valencia se reduce el número a siete veces.
  • Quemar los pensamientos negativos. Escribir en un papel las cosas negativas de las que nos queremos desprender y quemarlas. A la vez, es tradición escribir las cosas positivas que queremos conseguir y guardarlo hasta el San Juan del año siguiente.
  • Bañarse en el mar a medianoche. En muchas zonas es un ritual bañarse después de saltar la hoguera para obtener buena salud y el cumplimiento de todos nuestros deseos. Además, se piensa que saltar las olas de espaldas al mar es un símbolo para eliminar las energías negativas e incrementar la fertilidad.
  • Lavarse la cara después de la medianoche. Se dice que si uno se lava la cara sin después mirarse al espejo atraerá la buena suerte.
 
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