No, la cerveza no hidrata: de hecho, bloquea una hormona y vuelve locos a tus riñones
El nefrólogo Borja Quiroga explica en la SER cómo el alcohol desactiva una hormona clave para la hidratación

No, la cerveza no hidrata: de hecho, bloquea una hormona y vuelve locos a tus riñones
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Con la llegada del calor, es habitual que muchas personas sustituyan el agua por bebidas como la cerveza, convencidas de que también ayudan a hidratar. Sin embargo, esta creencia es errónea y puede tener consecuencias para la salud renal. Así lo explicó el Dr. Borja Quiroga, nefrólogo del Hospital Universitario de La Princesa, en el programa A vivir que son dos días de la SER. "La cerveza deshidrata porque bloquea la hormona antidiurética", advierte con claridad.
Esta hormona, conocida como vasopresina, desempeña un papel clave en la regulación del equilibrio hídrico del cuerpo: su función principal es evitar que perdamos demasiada agua al orinar. Sin embargo, el alcohol interfiere directamente en su acción. Tal como explicó el Dr. Borja Quiroga: "Cuando estás bebiendo cerveza, al principio te puedes tomar un par y no pasa nada. Pero llega un momento en el que esta hormona antidiurética se bloquea y deja de funcionar".
Más información
El resultado es que el riñón pierde su capacidad de concentrar la orina, y empezamos a eliminar más líquido del que ingerimos. "Empezamos a ir al baño, pero mucho más de lo que estamos bebiendo", añadió. Este fenómeno no solo provoca una deshidratación general, sino que también afecta directamente al cerebro. "La resaca, no lo quiero simplificar mucho, pero es una deshidratación de las neuronas", concluyó el nefrólogo.
¿Qué significa esto para la salud?
Aunque la cerveza sea una bebida líquida, no cuenta como hidratación. De hecho, puede tener el efecto contrario. El consumo excesivo de alcohol, especialmente en verano, puede llevar a una deshidratación severa si no se compensa con agua. Además, la pérdida de control del riñón sobre la concentración de orina puede afectar el equilibrio de electrolitos y aumentar el riesgo de problemas renales a largo plazo.
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Somos lo que orinamos: la clave de la longevidad está en los riñones
El mensaje del Dr. Quiroga es claro: si tienes sed, bebe agua. Y si vas a consumir alcohol, hazlo con moderación y siempre acompañado de una buena hidratación con líquidos no alcohólicos. "El riñón se vuelve loco, pierde el control", concluye Quiroga. "Y al día siguiente lo pagamos con una resaca que, en el fondo, es el precio de haber deshidratado el cerebro".




