Capitalismo porno
Las extraordinarias remuneraciones variables que hemos conocido hasta ahora de algunos empresarios y banqueros no dejan de ser propinas en relación con lo conseguido por Musk

Madrid
Capitalismo porno. Elon Musk, 54 años, nacido en Sudáfrica, aunque ciudadano norteamericano, considerado el hombre más rico del mundo, ha logrado que los demás accionistas de la compañía Tesla, de la que él es propietario principal, aprueben un bono para su persona si consigue una serie de hitos tecnológicos y financieros.
Hasta aquí, todo normal en relación con lo que sucede en muchas empresas del mundo entero. Lo extravagante es la cantidad de ese bono: un billón con b de dólares. Ese dinero, pornográfico para un solo ciudadano, equivale, por ejemplo, al valor de lo que toda la población activa española, más de 22 millones de ciudadanos, trabaja durante 7 meses del año. O al monto, durante más de seis años de todas las pensiones de los casi 10 millones de jubilados que hay en nuestro país.
También, según las primeras estimaciones, sería similar a la que la administración de Estados Unidos, en vez de estar cerrada 40 días como acaba de ocurrir, lo estuviera más de 10 años seguidos. Se trata de una cantidad tan increíble como cierta. El motor del sistema falla, la desmesura forma parte de la realidad cotidiana.
Las extraordinarias remuneraciones variables que hemos conocido hasta ahora de algunos empresarios y banqueros no dejan de ser propinas en relación con lo conseguido por Musk, lo que da idea de en qué se está convirtiendo el mundo de hoy.

Joaquín Estefanía
Es periodista, exdirector del periódico 'EL PAÍS' donde sigue firmando columnas. También colabora en...




