Selecciona tu emisora

Ir a la emisora
PerfilDesconecta
Buscar noticias o podcast

Cuando la adicción entra en el crimen: ¿causa o motor? (II)

Félix Martín y Luis María Planchat nos explica las diferencias entre la justicia en el cine y en la vida real

Cuando la adicción entra en el crimen: ¿causa o motor? (II)

Cuando la adicción entra en el crimen: ¿causa o motor? (II)

00:00:0014:45
Descargar

El código iframe se ha copiado en el portapapeles

La semana pasada, en Juzgado de Guardia, analizamos un crimen ocurrido en Estados Unidos: el asesinato de Rob Reiner y Michele Singer Reiner, un matrimonio del mundo del cine, presuntamente a manos de su hijo adulto. Y llegamos hasta un punto clave: la aparición de la adicción en el relato del sospechoso. Vimos cómo esta acaba devorando a la persona en el discurso público. Hoy damos un paso más bajando al terreno estrictamente jurídico.

Más ficción que realidad

Es uno de los ámbitos del Derecho penal donde hay más leyendas urbanas, como la idea de que 'una adicción lo justifica todo'. Hay más ficción que realidad y esto es peligroso ya que genera una comprensión distorsionada de cómo funciona un juicio penal.

Se cree que es fácil fingir un trastorno mental, que basta con aparentar descontrol. Y la realidad es la contraria. Esta escena ha hecho mucho daño a la percepción pública de este tipo de casos, como el final de la película Las dos caras de la verdad (1996) de Richard Gere. Este interpreta al abogado de un joven acusado, al que todos —juez, fiscal, peritos— dan por inimputable tras haber mostrado en el juicio lo que un trastorno mental con doble personalidad. El tribunal acepta esa tesis , archiva el procedimiento penal y el abogado comunica a su cliente que es libre.

Sin embargo esto no ocurre así en la práctica judicial real. No porque los jueces o los fiscales sean más listos que los abogados del cine, sino porque el sistema jurídico está diseñado para desconfiar cuando alguien alega una alteración mental grave. Se tiene que demostrar por quien lo alega. En la película parece que todo se decide en la sala, a partir de una reacción, de un comportamiento llamativo... En la realidad judicial eso no tiene ningún valor por sí solo. Se estudia en profundidad antes, y con un proceso largo y controlado.

El edificio de cuatro plantas

Explicado con palabras más sencillas: imaginemos que la mente de una persona es un edificio con varias plantas. En la planta baja, la persona sabe quién es, dónde está y qué está pasando (sus capacidades mentales son plenas).

En la primera planta, puede estar alterada, impulsiva, pero sigue reconociendo la realidad y sabe lo que hace (atenuante leve).

En la segunda planta, la percepción empieza a distorsionarse: entiende lo que ocurre, pero de forma confusa (atenuante cualificada). En la tercera planta, el control casi desaparece (eximente incompleta). Y solo en la cuarta planta ya no hay comprensión ni decisión: la mente está completamente desconectada (eximente completa).

El Derecho penal funciona así: solo cuando una persona está en esa cuarta planta hablamos de inimputabilidad total. La adicción, la ira, el miedo pueden desordenar el edificio, pero no lo apagan automáticamente. Quien alegue que el acusado está en cualquier planta baja tiene que probarlo.

La justicia no funciona como en las películas: en la vida real desconfía porque decide sobre personas reales y daños irreversibles. La idea más incómoda es que no todo lo no planeado es inconsciente, y que entender por qué alguien actúa no es justificarlo. Eso, como sociedad, nos obliga a madurar.

Si después de conocer estos detalles, al ver una película de juicios pensamos: 'esto no es tan sencillo', lo habremos entendido bien. Y si, además, nos reímos un poco cuando el abogado gana el caso con una frase imposible, mejor todavía. Porque disfrutar del cine y entender la justicia no solo no es incompatible, sino que es bastante saludable.

 

Directo

  • Cadena SER

  •  
Últimos programas

Estas escuchando

Hora 14
Crónica 24/7

1x24: Ser o no Ser

23/08/2024 - 01:38:13

Ir al podcast

Noticias en 3′

  •  
Noticias en 3′
Últimos programas

Otros episodios

Cualquier tiempo pasado fue anterior

Tu audio se ha acabado.
Te redirigiremos al directo.

5 "

Compartir