Fútbol

El Oporto se venga de la traición de Mourinho: gran pitada, lluvia de billetes y eliminación en Copa

Los 'dragones' se toman la venganza contra el técnico del Benfica tras vencerle en la Copa de Portugal

FC Porto vs SL Benfica - Taca de Portugal / NurPhoto

José Mourinho atravesó una de esas noches que dejan huella y alimentan la polémica. Su regreso al Estadio do Dragão, esta vez como entrenador del Benfica, estuvo cargado de tensión, reproches y un desenlace amargo. El Porto se impuso por 1-0 en los cuartos de final de la Copa de Portugal y dejó fuera a las Águilas, profundizando el mal momento del conjunto de Lisboa y aumentando la presión sobre su técnico.

Desde antes del pitido inicial, el ambiente fue claramente hostil para Mou. La afición local no olvidó su pasado, ni su reciente llegada al equipo rival, y lo recibió con burlas, pancartas provocadoras y silbidos constantes. Una de las imágenes más comentadas fue una caricatura del entrenador con un fajo de billetes, símbolo de la "traición" que muchos seguidores del Porto creen que cometió al aceptar dirigir el banquillo del Benfica. A ello se sumaron unas declaraciones previas de Mourinho, en las que aseguró que el Porto era un equipo "fácil de analizar", palabras que encendieron todavía más a O Dragão.

Tras el partido, el Porto no dejó pasar la ocasión de responder a Mourinho en redes sociales. El club publicó un mensaje que se volvió viral en cuestión de minutos: “Fácil de analizar, difícil de vencer”, una frase breve pero contundente tras la eliminación de su máximo rival.

El 'Clásico' portugués se decidió pronto. En el minuto 16, tras un saque de esquina ejecutado por Gabri Veiga, el defensa polaco Jan Bednarek apareció libre para cabecear con precisión y batir al guardameta Anatoli Trubin. El tanto del polaco bastó para que los 'dragones' certificaran su pase a semifinales. A partir de ahí, el Benfica lo intentó con insistencia, pero sin éxito. El conjunto lisboeta dispuso de varias ocasiones claras en la segunda mitad, pero la solidez defensiva del Porto y la seguridad de su portero evitó el empate.

El encuentro también estuvo marcado por la lesión del colombiano Richard Ríos al final de la primera parte, que obligó al técnico portugués a realizar un cambio forzado tras abandonar el campo en camilla por molestias en el brazo derecho. Pese al dominio y a la posesión, el Benfica volvió a evidenciar su falta de eficacia, un problema que se viene repitiendo durante toda la temporada.

El exentrenador de Madrid, United o Chelsea defendió su planteamiento con el tono habitual: aseguró que su equipo fue superior, que controló el juego y que perdió pese a ser, a su juicio, el mejor sobre el césped. También restó importancia a las críticas personales, insistiendo en que lo único relevante es el Benfica y no su figura.

Obligados a descalzarse

La noche en O Dragão dejó además un conflicto extradeportivo. Los aficionados del Benfica denunciaron el trato recibido en los accesos al estadio, lo que llevó al club a emitir un comunicado oficial anunciando una queja formal ante la Federación Portuguesa de Fútbol. Según el texto, los seguidores visitantes fueron obligados a descalzarse sobre el suelo mojado, un procedimiento no previsto en ningún reglamento y que, según el Benfica, tuvo como único objetivo humillarlos. Los retrasos provocados hicieron que muchos entraran al estadio con la segunda parte ya iniciada, una situación que el club calificó de inaceptable y recurrente en sus visitas a Oporto.

Con esta victoria, el FC Porto, líder del campeonato portugués, se une a Fafe y Torreense en las semifinales de la Copa de Portugal. El último billete saldrá del duelo entre Sporting y AVS, previsto para el próximo 3 de febrero. Para Mourinho y el Benfica, en cambio, la eliminación supone otro duro golpe en una temporada que sigue sin encontrar el rumbo esperado.