El debate de los idiotés sobre lo que puede o no condicionar un hijo en una relación amorosa: "El bienestar de ellos está por encima"
El director de cine Daniel Sánchez Arévalo plantea un dilema acorde a su último estreno

El debate de los idiotés sobre lo que puede o no condicionar un hijo en una relación amorosa: "El bienestar de ellos está por encima"
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Madrid
El último programa de La cena de los idiotés ha tenido como invitados al director de cine Daniel Sánchez Arévalo, a la cantante Ede y a los míticos Ángeles Caballero y Manuel Jabois, además de Aimar Bretos.
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El director estrenó el pasado 1 de enero en la gran pantalla la película Rondallas, que trata del naufragio de un barco pesquero que conmueve a todo un pueblo gallego, y de esto ha ido su dilema, para hacer un poco de "spam", como él mismo ha admitido.
El dilema consiste en que ha muerto el padre de una familia y su mujer, sus hijos y su mejor amigo han sobrevivido. Al final, el roce entre la viuda y el mejor amigo del fallecido hace el cariño y surgen sentimientos más allá de la amistad.
La pregunta, entonces, es: "¿Es legítimo que tengas una relación amorosa con la viuda de tu mejor amigo?" Ya que supondría juicios externos por parte de las hijas de la viuda y el fallecido y, también, del pequeño pueblo en el que viven.
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La cena de los idiotés 3x19 | Enamoramiento pedagógico
"Me parece muy delicado"
Jabois opina en el aspecto de los hijos que "nunca pueden interferir en el amor de sus padres". Bretos, sin embargo, discrepa: "Yo creo que en el momento en el que tienes hijos, ahí tomas una decisión que es para siempre y que el bienestar de tus hijos sí está por encima de tu bienestar".
"Si tú con una decisión que vas a tomar por tu bienestar le vas a infligir mucho daño a tu hijo, me parece muy delicado", continúa Bretos. Jabois argumenta que, tengan la edad que tengan los hijos, estos van a crecer y "tienen que entender determinadas cuestiones".
En caso de que estén en contra, "puedes ser feliz con la herida abierta de que a tu hijo no le gusta o que te ha dejado de hablar, peor a lo mejor a los años se recupera la relación", especula.
"El hijo evoluciona, va cambiando, creciendo y cambiando su pensamiento", continúa Jabois. "En este caso, hay una casuística muy concreta, que es el mejor amigo de papá, nuestro 'tío', ahí se mezclan...no sé", duda Bretos.

Luna González Gala
Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.




