El precursor de la inteligencia artificial era español: "Es uno de los mayores genios de la historia de la humanidad"
Inventó máquinas que "pensaban", el primer mando a distancia y obras que aún siguen funcionando un siglo después

El precursor de la inteligencia artificial era español: "Es uno de los mayores genios de la historia de la humanidad"
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Mucho antes de que la inteligencia artificial formara parte de nuestra vida cotidiana, un ingeniero español ya había imaginado máquinas capaces de decidir y actuar por sí mismas. Se llamaba Leonardo Torres Quevedo y su figura sigue siendo poco conocida pese a la dimensión de su legado. Para Alejandro Polanco, divulgador científico y autor de El legado del ingenio. 365 grandes inventos españoles, no hay discusión posible: ‘Torres Quevedo es uno de los mayores genios de la historia de la humanidad’, explicaba en el programa SER Historia de la Cadena SER.
Polanco subraya que no se trata solo de un inventor en el sentido clásico. "Fue un científico e ingeniero de primer nivel mundial, con desarrollos que se adelantaron décadas a su tiempo", explica. Entre sus aportaciones figuran funiculares, máquinas de todo tipo y el primer mando a distancia de la historia, tecnologías que hoy forman parte de la vida cotidiana.
Uno de sus avances más sorprendentes fue el llamado ajedrecista, considerado uno de los primeros juegos de ordenador. "Estamos hablando de principios del siglo XX y ya desarrolló una máquina que jugaba al ajedrez", señala Polanco. No era un simple mecanismo repetitivo: "Podía ganar en un tipo de jugada concreta y la máquina, en cierto modo, pensaba". Por eso, explica, "Torres Quevedo puede considerarse un claro precursor de la inteligencia artificial".
Además, fue uno de los padres de la cibernética y un pionero absoluto en el ámbito del control remoto gracias al telekino. "Permitía manejar navíos a través de radio, algo completamente revolucionario para la época", recuerda el divulgador.
La solidez de su trabajo se aprecia también en algunas de sus obras más visibles. "En el Niágara, en la frontera entre Estados Unidos y Canadá, el transbordador que utilizan los turistas lo diseñó y construyó Leonardo Torres Quevedo", explica Polanco. El funicular sigue funcionando más de un siglo después.
Pese a todo, su nombre no ocupa el lugar que merecería en el relato científico global. "Si hubiera nacido en países como Estados Unidos o Gran Bretaña, hoy tendríamos series y documentales sobre su vida", apunta Polanco. Material no faltaría: "Hay inventores que son una enciclopedia en sí mismos y Torres Quevedo es uno de ellos".




