Economía y negocios

Trabajo y los sindicatos aprueban la subida del salario mínimo interprofesional a 1.221 euros con el rechazo de la patronal

El salario mínimo se situaba hasta ahora en 1.184 euros, por lo que subirá 518 euros al año

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, durante un acto. / Borja Sánchez-Trillo (EFE)

Madrid

El ministerio de Trabajo y los sindicatos han aprobado este jueves la subida del salario mínimo interprofesional a 1.221 euros. Un acuerdo que ambas partes han llevado a cabo sin los empresarios y que hasta ahora se situaba en 1.184 euros, lo que supone una subida de 37 euros, 518 euros al año.

La subida supone un incremento del 3,1% hasta situarlo en 1.221 euros brutos al mes, así como que se mantenga sin pagar el IRPF.

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"No hemos podido incorporar a la patronal, como hubiera sido nuestra voluntad, a este acuerdo de diálogo social. Hemos negociado sin resuello, nos hemos dejado la piel. Hemos buscado propuestas y contrapropuestas para que CEOE y Cepyme pudieran hoy acompañarnos en la presentación de este acuerdo de salario mínimo interprofesional, pero finalmente no ha sido posible", ha subrayado el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, tras la última reunión de la mesa.

Ya esta misma mañana, las patronales CEOE y Cepyme habían avanzado que rechazaban la propuesta fiscal planteada por el Gobierno para compensar a las empresas ante la subida del SMI. Una subida que han tachado de "trilera", con condiciones "inalcanzables" para las empresas.

La patronal había sugerido un aumento del SMI del 1,5%, aunque templó su posición cuando la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se abrió a abordar con Hacienda la reforma de la ley de desindexación, a fin de que las empresas afectadas por el SMI con contratos con el sector público puedan repercutir el aumento de este coste cuando se eleva el SMI.

Hacienda no accedió y, a cambio, diseñó esta semana unos incentivos fiscales para empresas que se comprometieran a no despedir y aumentaran la plantilla que cobraba por encima de esta retribución mínima. Pero la patronal desdeñó la medida y acusó al Gobierno de "trilerismo", mientras su vicepresidente, Lorenzo Amor, tachó la propuesta de "chiste", pues no se asemeja a la demanda de reformar la ley de desindexación.

El secretario de Estado reconoció que la opción favorita del Ministerio de Trabajo era la modificación de la ley de desindexación, si bien puso en valor el acuerdo alcanzado con Hacienda para ofrecer incentivos a la patronal. También exhortó a la patronal a explicar internamente por qué se oponen a medidas que pueden beneficiar a las empresas y aseguró que las deducciones fiscales se quedarán sin aprobar, ya que era un incentivo si la CEOE se avenía a un pacto.