La ciudad aragonesa que convierte cada año sus calles en un enorme tablero de guerra del siglo XII
Esta fue una de las ciudades más importantes para Alfonso I el Batallador
La ciudad que homenajea al Reino de Aragón
Madrid
En la última edición de La Historia en Ruta han desgranado la figura de Alfonso I el Batallador, uno de los reyes más importantes de la Reconquista española, cuyo mayor logro fue la conquista de Zaragoza el 18 de diciembre de 1118, tras un asedio de meses, convirtiéndola después en la capital de su reino.
Pero Alfonso I el Batallador no se detuvo ahí. En 1125 salió de Zaragoza para, como explicaba la colaboradora del programa Esther Sánchez, "hacer una incursión a lo grande: entrar en Al-Ándalus, liarla pardísima, mostrar músculo, pegar fuerte y volver con más de 1.000 mozárabes para repoblar su reino". Sánchez detallaba que el monarca "se marcó una de las campañas más audaces del occidente medieval, una gran cabalgada que dejó una huella profunda en Aragón".
Una ciudad muy importante para el Reino de Aragón
Una de las ciudades fundamentales para el Alfonso I el Batallador fue Calatayud, que tras su conquista se convirtió en un enclave clave, tanto militar como repoblador, en la cuenca del Jalón. El colaborador David Botello ha hablado de esta ciudad, que para él merece una visita, recordando que es una urbe fronteriza "en la que te miran con el ceño fruncido y, en vez de darte la bienvenida, te dicen: 'Identifíquese'".
Alfonso I el Batallador conquistó Calatayud en 1120: la convirtió en fortaleza, levantó murallas, otorgó fueros, impulsó una reorganización cristiana y consolidó su territorio, hasta transformarla en un enclave estratégico y una de las ciudades más relevantes del Reino de Aragón.
Alfonso I El Batallador
La huella del monarca en Calatayud es tan profunda que, a día de hoy, cada año, del 19 al 22 de junio, la ciudad recrea el ambiente de 1120. El casco histórico se llena de estandartes, espadas y vecinos metidos en el papel. Hay desfiles de tropas cristianas y andalusíes, recreaciones históricas, mercados artesanales, teatro callejero y cenas ambientadas en el siglo XII. Son las Alfonsadas: el momento en que Calatayud viaja 900 años atrás para recordar al Batallador.