La vez que un rey aragonés pescó en el mar de Alborán para demostrar que podía llegar al fin de Al‑Ándalus
En 'La historia en ruta' explican que "lo esencial no es el puerto concreto, sino el mensaje"

Alfonso I El Batallador marcó territorio frente a los almorávides pescando en el mar de Alborán
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Madrid
Alfonso I El Batallador fue rey de Aragón y de Pamplona durante 30 años –entre 1104 y 1134–, logrando además la conquista de Zaragoza en 1118, la cual convirtió más tarde en capital de su reino.
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Durante su expedición andalusí a mediados de los años veinte del siglo XII, y tras cruzar media península ibérica, el rey llegó al mar de Alborán, a un punto indeterminado entre Motril y Málaga, pasando por Salobreña y Almuñécar.
Alfonso I decidió marcar territorio frente a los almorávides. Cogió una barca, "pescó un pez y se lo comió como diciendo '¿Has visto? He cruzado al-Ándalus de punta apunta, me he tomado el aperitivo y no me ha pasado nada", explica David Botello en La historia en ruta.
"Lo esencial no es el puerto concreto, sino el mensaje"
"Conocemos esta historia legendaria gracias a las crónicas andalusí, que lo exageraron un poco, pero bueno pues para eso está", continúa. "Nos dejan una moraleja flotando como una boya: si el cristiano pesca en tu costa, algo se te está escapando", señala Botello.
"No es un parte de guerra, es un aviso sobre la osadía cristiana y la debilidad del poder almorávide, por eso lo esencial no es el puerto concreto, sino el mensaje", continúa, ya que se desconoce exactamente el lugar en el que tuvo lugar esta anécdota de la Corona de Aragón.
"El lugar exacto importa menos que el símbolo. Historia y teatro moral se dan la mano con salitre en las botas y se la dan aquí, en un punto indeterminado del mar de Alborán", concluye.

Luna González Gala
Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.




