El caso de un español de 82 años, estudiado por genetistas del envejecimiento
Un grupo de científicos en 'Frontiers in Physiology' cuestionan cómo el deporte en la tercera edad afecta a la genética de la vejez
El eespañol de 82 años, cuya complexion y estado físico ha hecho cambiar los conceptos del envejecimiento
Madrid
Resulta que Juan López García, de 82 años y residente en Toledo, es un modelo de cómo envejecer de modo exitoso. A los 66, cuando se jubiló, Juan decidió que iba a empezar a correr, aunque nunca antes lo había hecho y tampoco había practicado deporte. Con su trabajo como mecánico en Toledo, tenía bastante. El caso lo cuenta el diario The Washington Post.
Este primer intento no fructificó, y apenas pudo recorrer un kilómetro. Ahora con 82 años, ostenta el récord mundial de maratones en el grupo de 80 a 84 años. 50 kilómetros se marca sin despeinarse, lo que llaman ultramara ton. Hace un par de años, también ganó el maratón mundial para su grupo de edad en 3 horas y 39 minutos, estableciendo un récord en el proceso.
Estos éxitos llamaron la atención de un grupo de científicos Europeos, que estudiaron su envejecimiento. Le invitaron a su laboratorio para realizarle pruebas variables y los primeros resultados se han publicado en el número de enero de Frontiers in Physiology. Lo que muestran esos resultados, es inspirador, dice Julián Alcázar, científico del deporte en la universidad de Castilla la Mancha y coautor del Estudio.
Los investigadores han descubierto que Juan tiene el récord fitness más alto para un octogenario, equivalente a un joven de 20 a 30 años. Sus músculos también absorben el uso del oxígeno inusualmente bien. Pero su biología, su biomecánica y entrenamientos, parecen ser normales.
Examinando todos los datos en su conjunto, el físico de Juan y su desarrollo en los ejercicios con 80 años, echan por tierra creencias comunes de cómo debe ser un físico en la vejez. Así que la investigación concluye que nunca es tarde para empezar a correr tu primer kilómetro, y que muchas de nuestras creencias sobre la vejez se vienen abajo. Simone Porcelli, coautor del estudio y también científico de la actividad física en la Universidad de Pavía, dice que querían investigar si los mayores, con solo realizar ejercicio de caminar, se verían sometidos a la perdida de masa muscular, velocidad, fuerza y capacidad.
Ese interés los condujo, como era de esperar, a atletas de élite mayores, cuya trayectoria de envejecimiento puede parecer casi de otro mundo. Ya entrados los 70, 80 e incluso los 90, estos hombres y mujeres suelen conservar, o incluso mejorar, su condición física y fuerza y rara vez desarrollan enfermedades graves. La mayoría aparenta menos años que cuando nacieron.
¿Qué los distingue?, se preguntaron los investigadores. ¿Será el entrenamiento, la genética, la suerte? ¿En qué se diferencian sus cuerpos de los de sus compañeros y qué lecciones podemos extraer de sus rutinas diarias?
"No es nada habitual", dicen los científicos
El caso de Juan un hombre cuyo envejecimiento ha sido a la vez ordinario y excepcional. Físicamente poco atractivo, con aproximadamente 1,57 metros y 60 kilos, una vez pasó varias semanas caminando 800 kilómetros de la ruta de peregrinación del Camino de Santiago en Francia y España. Pero por lo demás, el ejercicio siempre había sido, en el mejor de los casos, una ocurrencia tardía para él. Luego, a los 66 años, intentó correr y, lenta y obstinadamente, aumentó su kilometraje hasta que, a los 70, comenzó a competir, empezando con los 800 metros, luego distancias más largas y, finalmente, ultras.
Cuanto más mayor se hacía, más lejos y más rápido corría. "Eso no es nada habitual", dicen los científicos del informe. Así que pusieron a López García en una cinta de correr y una bicicleta estática en su laboratorio y evaluaron su capacidad de resistencia, economía de carrera, consumo de combustible, potencia, consumo muscular de oxígeno y otras medidas de cómo responde su cuerpo al ejercicio de alta velocidad. También le preguntaron sobre su entrenamiento y nutrición.
Algunas de las cifras resultaron asombrosas. El indicador estándar de la capacidad aeróbica de Juan, fue el más alto que los investigadores habían observado en una persona de 80 años. El VO2máx, una medida de la cantidad de oxígeno que el cuerpo absorbe y distribuye a los músculos, suele disminuir aproximadamente un 10 % cada década después de la mediana edad. Sin embargo, es casi seguro que el suyo había aumentado después de que cumpliera 65 años y comenzara a entrenar, y es similar al de alguien un cuarto de su edad.
Sus músculos también eran más capaces que los de la mayoría de las personas mayores, o jóvenes, de absorber y utilizar ese oxígeno, lo que le permitió a López García correr durante largos periodos a un ritmo rápido y constante. Logró un promedio de 14 kilómetros durante su ultra maratón, que le permitió batir el récord. Además, desarrollaba una potencia considerable en cada zancada.
Pero no tenía un umbral de lactato ni una economía de carrera especialmente altos, factores que contribuyen a la resistencia y la velocidad. Sus valores eran buenos, similares a los de los atletas de competición de 60 años, pero no espectaculares, lo que sugiere que aún tiene margen de mejora como corredor.
El entrenamiento de Juan
Incluso López García se sorprendió de su destreza. Su único pensamiento al empezar a entrenar, dijo, "era correr un poco para mantenerme en forma, para nunca alcanzar el nivel que he alcanzado hoy". Ahora corre unos 64 kilómetros a la semana cuando no se prepara para una competición y casi el doble en la preparación para una carrera. La mayoría de sus entrenamientos son largos y moderadamente exigentes. Pero algunas veces a la semana, hace intervalos de distintas duraciones, esprintando a un ritmo cercano o superior al de la carrera durante un breve arranque, bajando el ritmo y luego esprintando de nuevo. (Tiene un entrenador profesional que guía sus entrenamientos).
También entrena con pesas unas cuantas veces a la semana, la mayoría de las veces en casa, principalmente con ejercicios de peso corporal, y come una dieta de estilo mediterráneo "totalmente normal", dijo. La gran pregunta sobre el envejecimiento exitoso de López García o de cualquier atleta mayor es si el resto de nosotros podemos replicarlo. ¿O es de alguna manera único, dotado de una mezcla ideal de genes y antecedentes inalcanzable para la mayoría de las personas? Alcazar sospecha que se trata de ambas cosas. López García tuvo la suerte de haber llegado a los 66 años sin enfermedades ni discapacidades graves, dijo Alcazar, a pesar de ser sedentario, lo que podría deberse, en gran medida, a su genética y estilo de vida.
Victoria García
En la SER, desde hace casi tres décadas, con...En la SER, desde hace casi tres décadas, con algunas ausencias. Antes en Antena3 Radio y TV. Trabajé en la ONU, en la OSCE, fui Jefe de Comunicación del OHR en Bosnia Herzegovina. Colaboraciones en Tiempo, Diarion16, Diario Ya, Interviu. Colaboradora de VOA y Martí. Siempre cubriendo noticias Internacionales. Periodista.