La Aesan alerta de la posible presencia de cereulida en leche de fórmula procedente de Francia
Esta toxina es más peligrosa para los recién nacidos o bebés menores de seis meses


Madrid
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) ha alertado este miércoles de la posible presencia de cereulida –una toxina que puede provocar intoxicaciones alimentarias severas– en lotes de leche de fórmula de la marca Babybio procedentes de Francia y dirigidos al consumo infantil.
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Los productos implicados y posiblemente afectados se llaman "Babybio Caprea 1", con los números de lote 899014 (con fecha de caducidad 28 de julio de 2027) y 911057 (17 de septiembre de 2027); y "Babybio Optima 1", número de lote 907179 (1 de octubre de 2027).
La Aesan ha recibido este aviso de las autoridades sanitarias francesas a través de la Red de Alerta Alimentaria Europea (RASFF) y, posteriormente, ha publicado un comunicado recomendando a las personas que tengan alguno de estos dos productos que eviten consumirlos.
La propia empresa lo ha notificado
Según un comunicado, la propia empresa –al llevar a cabo su autocontrol interno– ha detectado esta incidencia y lo ha notificado a las autoridades competentes, cumpliendo con la legislación para no vender a la población alimentos no seguros.
Tras esto, la Aesan ha informado de los datos de los lotes afectados a las distintas comunidades autónomas para que se verifique en cada una de ellas la retirada de dichos productos de los canales de comercialización.
Además, en las últimas semanas, en España, la agencia ya ha emitido varios avisos por la posible presencia de la toxina, con la consiguiente retirada del mercado de ciertos lotes de leche de fórmula.
Sus efectos negativos son "bajos o moderados" dependiendo de la edad
La cereulida es una toxina que puede provocar náuseas, dolor de estómago, vómitos y producir deshidratación en los niños. Sus efectos negativos son "bajo o moderados" y dependen de la edad infantil, pero hay riesgos más graves para los recién nacidos o bebés menores de seis meses.
La Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA, en inglés) recomendó el pasado lunes establecer límites a la presencia de cereulida en alimentos infantiles ante las retiradas de lotes de productos, tras la detección de esa toxina en distintos países de la Unión Europea recientemente.




