No todo está escrito: así puedes cambiar tu destino
Francesc Miralles analiza nuestra relación con el karma y cómo podemos cambiarlo

No todo está escrito: así puedes cambiar tu destino
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A este tema dedicó el monje zen, Kazuo Inamori, el quinto y último capítulo de su libro 'Otra forma de vivir' que ahora se publica en España.
Hay dos formas de ver nuestra relación con el destino:
Todo está escrito, y somos piezas de un juego divino en el que no hay decisión propia, solo desconocimiento de lo que ha de venir. Las personas que creen en el destino dicen cosas como 'Tenía que ser así', 'Qué le vamos a hacer', o 'Todo sucede por algo'. Hay un karma —bueno o malo— que estamos pagando. La pregunta es si este vendrá de otras vidas.
En el extremo opuesto están quienes creen que el futuro es algo que decide cada cual con sus pensamientos, palabras y actos. El karma se ajusta momento a momento y a voluntad, porque cuando no nos gustan los resultados, lo que encontramos en nuestra vida, solo hay que cambiar las causas.
Inamori tiene dos pensamientos sobre este asunto que ve como algo mixto:
- 'El destino y la ley de causa y efecto son los dos grandes principios que gobiernan nuestra vida. La ley de causa y efecto tiene un poco más de poder sobre el curso de nuestra vida.'
- 'Aunque estemos controlados hasta cierto punto por el destino, nuestros pensamientos y nuestros actos tienen el poder de cambiar nuestra vida.'
Nuestro 'destino' viene condicionado, por nuestras características físicas y genéticas, por el lugar y la familia en la que hemos crecido, por las enseñanzas e influencias que hemos heredado. Todo eso confiere cierta inercia que podemos llamar destino.
Aunque podemos reforzar nuestro karma con ciertas estrategias:
- Arrancándonos las etiquetas que los demás nos han puesto.
- Yendo contra corriente de lo que ha sido nuestra vida hasta ahora.
- Dejando de hacer cosas que hasta ahora hacíamos y que apuntalan un destino que no nos gusta.
- Empezando a hacer cosas que no hemos hecho y que nos llevan hacia un destino personal elegido.
- Insistiendo cuando las cosas no salen a la primera.
- Cambiando el 'cómo' cuando hemos comprobado suficientemente que no funciona.
- Diciéndonos cada día, al despertar, 'El pasado no importa, hoy empieza todo'




